¿Te pica la cabeza al usar prótesis o peluca pegada? Posibles causas y soluciones

Creo que he probado de todo: extensiones colocadas de cuatro maneras distintas, extensiones afro, prótesis adhesiva, prótesis de clips, peluca adhesiva, peluca de gomas, fibras capilares (con lo que voy tirando), así que más o menos tengo experiencia tanto en sus ventajas como en sus inconvenientes. Lo importante de acumular experiencia y de recibir el feedback de otras muchas personas en la misma tesitura es poder aportar soluciones, ¡el rascar se va a acabar”.

Una de las peores situaciones es cuando te pica la cabeza más que un grano en el culo. Esa molesta sensación y la necesidad imperiosa de agarrar cualquier objeto punzante y rascarte hasta hacerte sangre. Pero en muchas ocasiones no puedes hacerlo, sopena de que tu pareja / compañeros de trabajo / familiares / amigos crean que tienes piojos y no se te acerquen mucho.

¿Por qué puede suceder esto?

Cuando llevaba extensiones cosidas en toda la cabeza y me picaba cosa mala, descartando que fuera una dermatitis (esto me pasó a los tres días la primera vez de cosérmelas por no secarme bien la cabeza tras el lavado), era precisamente por falta de higiene. Llevaba toda la cabeza “zurcida” y no era tan fácil lavarla como si no llevaras nada, así que me lavaba el pelo dos o tres veces (máximo) por semana. El agravante es que mi cuero cabelludo es graso, la gente de pelo más bien seco no tiene ese problema. El día que me tocaba, horas antes, me picaba como si no hubiera un mañana. El cuerpo  me estaba mandando señales: “Vamos guarra, a la bañera de cabeza”.

Por tanto, si es tu caso y has descartado que tengas alguna dolencia a nivel cutánea: dermatitis, foliculitis etc… probablemente si te lavas con más frecuencia te libres de esos picores.

A ver, aquí voy a enumerar una ristra de posibles causas, no significa que te pasen todas, no seas hipocondríac@, solo quiero darte razones o detalles que quizá has pasado por alto:

1) Tener cierta sensibilidad a los ingredientes del adhesivo (no alergia). Si tienes la piel del cuero cabelludo sensible, te recomiendo que uses adhesivos de doble cara o si te gusta el pegamento líquido en tu caso para un mejor resultado en el frontal, que sea de base acuosa.

2) A veces no es cosa del adhesivo sino del material de la base de tu prótesis o de tu peluca, por ejemplo, las prótesis o pelucas con silicona o poliuretano no son apenas transpirables, y hay personas que lo notan mucho más en su piel mientras que a otras no les supone ningún problema.

Por otro lado, hay muchas mujeres que utilizan pelucas de monofilamento sin adhesivo. El monofilamento es un tejido áspero (aunque tiene sus ventajas), por lo que el roce puede provocar picor e incluso irritación. La solución es ponerse un cap debajo o una cinta antideslizante.

3) Suciedad. Si de manera consciente o inconsciente dejamos restos de adhesivo sucio que no hemos limpiado correctamente de nuestra piel o del sistema, y colocamos de nuevo, no sólo notaremos que la prótesis o la peluca no acaba de pegar bien sino que esa suciedad puede provocaranos irritación, alergias o problemas en el cuero cabelludo por falta de higiene. Importante: usa disolventes específicos. Para la pieza pueden ser más “abrasivos” (dentro de que no sean corrosivos para la base y que no toquen mucho el pelo, obviamente), pero para nuestra piel es mejor decantarse por disolventes de base aceitosa, como el C22 por ejemplo.

4) No aclararte bien la cabeza / humedad: si quedan restos de jabón entre tu piel y la base del sistema, laca, gomina, mascarilla… (aunque no es bueno aplicar mascarilla en la base). Y si dejas humedad, sobre todo en invierno, puede acarrearte problemas (por experiencia lo digo).

5)  Aunque vayas con la cabeza y la prótesis bien aclarada, seca y más limpia que la camiseta de Mister Proper te sigue picando lo mismo o más. En este caso, prueba a usar un exfoliante para el cuero cabelludo y un champú dermocalmante con mentol una vez por semana (cuando hagas el mantenimiento). Es mano de santo. Si no notas ninguna mejoría al “retirar” las células muertas, quizá tengas cierta sensibilidad a los adhesivos o al material de la base, prueba a cambiar.

6) Te estás afeitando demasiada zona “sana”. Me explico. Cuando llevas una prótesis pegada, es que tu alopecia ya está lo suficientemente avanzada como para poder plantearte otro método de sujeción (o si eres un chico, aunque he visto casos de hombres que llevan sistemas cosidos a su pelo o anillados, pero son minoría). Para poder aplicar el pegamento, es necesario rasurar la zona de la cabeza (al menos una franja perimetral de 2 a 3cm para que pueda adherirse sin problemas). Cuanto más apurado sea el afeitado, mejor adherencia.  Insisto en que deberían ser casos en los que los folículos están muy debilitados y miniaturizados por la alopecia, así que con pasar la cuchilla una vez por semana es suficiente. Sin embargo, hay gente que tiene “bastante” pelo y que aún así se lo rasura (con bastante no digo que no sufra alopecia, sino que su grado de calvicie no está tan avanzada). Por lo tanto, a medida que ese pelo crece va a picar de lo lindo. En mi caso particular, comencé rasurando mi frontal una vez por semana. Dos años más tarde tenía que rasurarme cada tres días para que el adhesivo se mantuviera. Me había salido más pelo, y por tanto me picaba horrores…

Si se me ocurren más opciones, iré actualizando. 

Ps. En el vídeo hay una canción de la película Slumdog Millionaire . La letra dice algo así como “Yo tengo una pulguita que me pica, me pica”…

¿Te pica mucho la cabeza al usar una prótesis o una peluca pegada? Posibles causas y soluciones

Creo que he probado de todo: extensiones colocadas de cuatro maneras distintas, extensiones afro, prótesis adhesiva, prótesis de clips, peluca adhesiva, peluca de gomas, fibras capilares (con lo que voy tirando), así que más o menos tengo experiencia tanto en sus ventajas como en sus inconvenientes. Así como soluciones, ¡el rascar se va a acabar”.

Uno de las peores situaciones es cuando te pica la cabeza más que un grano en el culo. Esa molesta sensación y la necesidad imperiosa de agarrar cualquier objeto punzante y rascarte. Pero en muchas ocasiones simplemente no puedes hacerlo, sopena de que tu pareja / compañeros de trabajo / familiares / amigos crean que tienes piojos y no se te acerquen mucho.


¿Por qué puede suceder esto?

Cuando llevaba extensiones cosidas en toda la cabeza y me picaba cosa mala, descartando que fuera una dermatitis (esto me pasó a los tres días la primera vez de cosérmelas por no secarme bien la cabeza tras el lavado), era precisamente por falta de higiene. Llevaba toda la cabeza “zurcida” y no era tan fácil lavarla como si no lavaras nada, así que me lavaba el pelo dos o tres veces (máximo) por semana. El agravante es que mi cuero cabelludo es graso, pero para la gente de pelo más bien seco sin problemas. El día que me tocaba, horas antes, me picaba como si no hubiera un mañana. El cuerpo  me estaba mandando señales: “Vamos guarra, a la bañera de cabeza”.

Por tanto, si es tu caso y has descartado que tengas alguna dolencia a nivel cutánea: dermatitis, foliculitis etc… probablemente si te lavas con más frecuencia te libres de esos picores.

Prótesis capilares / pelucas que se sujetan mediante adhesivos.

A ver, aquí voy a enumerar una ristra de posibles causas, no significa que te pasen todas, no seas hipoconcríac@, solo quiero darte razones o detalles que quizá has pasado por alto:

1) Tener cierta sensibilidad a los ingredientes del adhesivo (no alergia). Si tienes la piel del cuero cabelludo sensible, te recomiendo que uses adhesivos de doble cara o si te gusta el pegamento líquido en tu caso para un mejor resultado en el frontal, que sea de base acuosa.

2) A veces no es cosa del adhesivo sino del material de la base de tu prótesis o de tu peluca, por ejemplo, las prótesis o pelucas con micropiel (poliuretano) no son transpirables, por lo que hay personas que lo notan mucho más que otras.

3) Suciedad. Si de manera consciente o inconsciente nos dejamos restos de adhesivo sucio que no hemos limpiado correctamente en nuestra piel o sistema, y lo colocamos de nuevo, no sólo notaremos que la prótesis o peluca no acaba de pegar bien, sino puede provocaranos irritación o problemas en nuestra piel por esa falta de higiene. Importante: usa disolventes específicos. Para la pieza pueden ser más “abrasivos” (dentro de que no sean corrosivos para la base, obviamente), pero para la piel es mejor decantarse por los disolventes de base aceitosa, como C22 por ejemplo.

4) No aclararte bien la cabeza: si quedan restos de jabón entre tu piel y la base del sistema, de laca, de gomina, de mascarilla… (aunque no es bueno aplicar mascarilla en la base).  

5)  Aunque vayas con la cabeza y la prótesis bien aclarada y más limpia que la camiseta de Mister Proper, te pica lo mismo o más. En este caso, prueba a usar un exfoliante para el cuero cabelludo y un champú dermocalmante con mentol una vez por semana (cuando hagas el mantenimiento). Generalmente es mano de santo. Si no notas ninguna mejoría al “retirar” las células muertas, quizá tengas cierta sensibilidad a los adhesivos o al material de la base.

5) Te estás afeitando demasiada zona “sana”. Me explico. Cuando llevas una prótesis pegada, es que tu alopecia ya está lo suficientemente avanzada como para poder plantearte otro método de sujeción (o si eres un chico, aunque he visto casos de hombres que llevan sistemas cosidos a su pelo o anillados, aunque son minoría). Para poder aplicar el adhesivo, es necesario rasurar la zona de la cabeza (al menos una franja perimetral de 2 a 3cm para que pueda sujetarse sin problemas). Cuanto más apurado sea el afeitado, mejor pega.  Insisto en que son casos en los que los folículos están muy debilitados y miniaturizados por la alopecia, así que con pasar la cuchilla una vez por semana es suficiente. Sin embargo, hay gente que tiene “bastante” pelo y que aún así se lo afeita (con bastante no digo que no sufra alopecia, sino que su grado de calvicie no está tan avanzada). Por lo tanto, a medida que ese pelo crece va a picar. En mi caso particular, comencé rasurando mi frontal una vez por semana. Dos años más tarde tenía que rasurarme cada tres días para que el adhesivo se mantuviera. Me había salido más pelo, y por tanto me picaba.


Ps. En el vídeo hay una canción de la película Slumdog Millionaire . La letra dice algo así como “Yo tengo una pulguita que me pica, me pica”…

El post del viernes: comprar semen online y a la carta!! WTF

Mira que se pueden comprar cosas bizarras por internet, y que en ocasiones el DIY puede llegar demasiado lejos (como el tarado que se inyectaba silicona en sus genitales y colgaba los vídeos en el Youtube). En el post de la alopecia y la intolerancia al glúten ya comenté que desde el fatídico día de mi 30 cumpleaños no hace más que llegarme SPAM en redes sociales de embarazos, partos, ser padres, bebés, predictor electrónico, ropita, sacaleches, cunas, carritos, sillitas adaptadas para el coche y todo eso. En mí provocan justo el efecto contrario y me acercan todavía más al movimiento NOMO. Esto me pasa porque las campañas de publicidad se pueden segmentar en función de la edad, y viendo el panorama de la pirámide poblacional, las impresiones de esos anuncios las suelen poner ya a partir de 30 años en España. Según mi ginecóloga la mejor edad para embarazarse y parir va de los 20 a los 25. Ya. Nos ha jodido mayo con las flores.

Este artículo de comprar semen online se publicó en la revista especializada www.bebesymas.com, que por supuesto alguno de mis contactos o un algoritmo compartió en mi perfil. Lo leí hace meses y lo guardé en la nevera (jeje) para un post de viernes, pero se quedó olvidado hasta ayer (de vez en cuando hago limpieza de borradores y me encuentro cada perlón…).

Existe una empresa en Dinamarca, Cryos se llama (jejeje el nombre le viene que ni pintado), que vende esperma por internet a todo el mundo. Pero no sólo eso, ¡sino que se puede elegir el fenotipo a la carta! Color de ojos, pelo, raza, estatura, peso, grupo sanguíneo e incluso algunos perfiles incluyen un breve mp3 de su tono de voz (obvio el 50% de los cromosomas restantes los vas a poner tú, así que si eres morenita y bajita pero compras semen nórdico de metro noventa, rubio con ojos azules tampoco te hagas muchas ilusiones…). Para terminar de decidirte si dudas entre dos o varios candidatos, algunos también publican una foto de cuando eran bebés para que te hagas una ligera idea de lo que podría salir de la probeta. Lo que quizá echo de menos es saber el coeficiente intelectual del donante y la edad, por pedir que no quede…

La búsqueda funciona como en una red social de estas de ligar, cumplimentas un breve formulario con tus preferencias y la base de datos te devuelve los perfiles de los donantes idóneos, destacando algunos que se podrían considerar como “sementales estrella” para añadir a tu lista de favoritos. Falta la app que lo sincronice con Facebook para darles likes.

Verbigracia:

Varón caucásico, de 1.80 a 1.89 de estatura, rubio, ojos azules, grupo sanguíneo +, peso 80 – 89 kg.

He borrado el número de perfil por privacidad, pero vaya, que sólo tenéis que replicar la búsqueda. El bonnus track es que dispone de estudios superiores en Geología (MS significa Master of Science, a lo mejor este donante se está exprimiendo literalmente para pagar el préstamo de la Universidad)… Pero ojo, ¡no todo el monte es orgasmo! La web te advierte de que hay una enfermedad registrada en relación con este chico de gametos generosos. Una mujer ha dado a luz a un bebé con una malformación que se denomina mosaicismo. Aunque todavía no está confirmado por el médico, según documentan, tiene pinta de ser una mutación espontánea. Pero, por si las moscas, le han puesto un rating de 1% de riesgo según Standard & Cum’s, vale, chiste muy malo, lo tacho.

Pero sigue, sigue, oh sí, sigue leyendo, que la cosa no acaba aquí. Resulta que la empresa Cryos dispone un stock de más de 40 muestras de este machote listas para empaquetar. ¡Ajá! Mis sospechas se confirman, debe de rondar los 22-24 años y tiene un crédito universitario o quiere un coche. Y los precios, sin conocer las tarifas de este tipo de servicios en clínica presencial, van desde los 34 euros de nada hasta los 420. ¡34 euros! Si atinas a la primera, es un embarazo lowcost en toda regla. Dentro de nada habrá franquicias que se llamen “Los 100 Inseminitos”. 

Tampoco sé explicar qué hace que una donación del mismo personaje pueda pasar de 34 a 420 euros. Pensaba que se trataba de su volumen en mililitros (y tengo entendido que si bebes mucho zumo de tomate o de piña…). Según la tabla, se clasifican de más barato a más caro por los parámetros IC/IUI (no sé qué significa) y la movilidad de los soldaditos. En mi absoluta ignorancia pensaba que todas las “eyecciones” de un mismo individuo en condiciones similares (misma edad y dieta, vaya) tendrían características iguales pero no.

Mi mente sucia se imagina al chaval este en la cabina de la clínica durante horas, con un blíster de viagra, buscando como loco porno en el móvil con ampollas en ambas manos y auto-motivándose: “Venga, Olaf, que ya llevas 35, cinco pajillas más y da para la entrada del descapotable”.



Como este prolífico donante no ha colgado su foto de bebé y me he quedado con las ganas, he hecho una búsqueda más amplia. Aquí tenéis a un tal Marti, danés, de naricilla respingona y ojos vivarachos. El bueno de Marti, ahí donde lo véis tan pequeñín y tan ricura, ha engendrado unos cuantos embarazos (no me extraña, según su ficha aún estudia en el instituto y tendrá las hormonas revolucionadas). Además, sus “aportaciones” cuestan entre 508 y 622 euros, ¡etiqueta negra, oiga!

No sé qué garantías incluye cada compra, ni cómo se procede una vez que
el repartidor te entrega la nevera, ni hasta qué punto las “muestras”
aguantan un viaje a España desde Dinamarca. Supongo que se encargará
alguna agencia de mensajería especial (tipo las del cordón umbilical me
imagino). No quiero ni pensar cómo tiene que ser una inspección de aduana,
si al abrir el frasco se rompe la cadena de frío, o lo que es peor: si
salpica. ARGHHH.

Personalmente recibí una caja de pelucas procedentes de USA el
día 4 de diciembre, pero Correos – ADT Postales no me lo despachó hasta
el 25 de enero porque “tenían mucho trabajo”. Si esto pasa con tu paquete, es mejor que lo tires al váter según te llegue y abras una disputa en Paypal.  Ojo, en Dinamarca
este negocio es legal, pero aquí no. Sin embargo, las solicitudes de esperma procedentes de España a través de su web se duplicaron en 2014. Hay
que ver cómo nos gusta bajar pelis de internet y comprar semen de
contrabando a las españolas, oy, oy, oy…. O a lo mejor es que el precio que tiene el tratamiento en una clínica es demasiado caro en relación a los ingresos promedio de mujeres solteras o incluso de las parejas, aunque de este tema no tengo mucha idea. ¿Y se podrá exportar semen español con denominación de origen? Tierra de sabor…

Bueno, hasta aquí he escrito el post de cachondeo, pero es un tema que a mucha gente, sobre todo mujeres que desean ser madres solteras o parejas que no pueden tener hijos les supone mucho dolor y mucha frustración. Otras personas con ideas conservadoras consideran que elegir semen a la carta es una aberración eugenésica. Pero pensándolo bien, si has conocido a tu mujer o marido en las fiestas de tu pueblo o en una discoteca, digo yo que te habrás fijado físicamente en la persona, al menos que te llamara la atención o te gustase, vaya. La elección de pareja no es aleatoria (esto sólo pasa en los matrimonios concertados o por conveniencia, supongo).  Además, seguramente muchas mujeres de ojos azules quieren lo mismo en el padre online de sus hijos, porque son genes recesivos. O bien lo seleccionan con características similares a su pareja actual, si no puede dejarle embarazada de manera natural. Otra cosa es que no compartas ideológicamente que se pueda engendrar bebés sin copular, y que tengas motivos morales o religiosos para rechazar estas técnicas modernas (que por otro lado están reguladas por comités de bioética, pero cada país tiene los suyos).

Personalmente considero que no sólo se trata de “progreso científico” en las técnicas de auto-inseminación y logística de material biológico, sino también de satisfacer una demanda cada vez más en auge (lo de satisfacer no iba con segudas, lo juro). En muchos países de Europa la maternidad se retrasa cada vez más, generalmente por motivos económicos y laborales. Cuando llega el momento en el que decides dar el paso, aunque sólo tengas 35 ó 36 años a veces simplemente no puedes. Los médicos advierten que se ha duplicado la tasa de madres primerizas de 40 años en 2015, pero la culpa no es de las mujeres sino de nuestros políticos de mierda gobernantes que se han preocupado más de robar  otros asuntos que de tomar medidas efectivas para estimular la natalidad, y prácticamente todo el peso de las bajas maternales recae en las empresas. Un alto porcentaje de empleadores en España somos las pymes, por cierto. También hay mujeres o parejas que no pueden costear económicamente el tratamiento completo en una clínica, porque las listas de espera en la Seguridad Social por lo que me comentan son eternas, y que a lo mejor les compensa probar suerte por 34 euritos. Posibilidades de éxito no sé, pero te gastas más en una tarde entre palomitas, cocacola,  parking y entradas de cine.

En la web de Bebesymas explican que el pedido te llega en un tanque de nitrógeno junto con las instrucciones para que te fertilices cómodamente en casa. Que oye, las clínicas de inseminación asistida que hay en España son de lo mejorcito a nivel mundial, pero te meten en quirófano que es un entorno muy hostil para mujeres románticas y aprensivas. Si te puedes apañar despatarrada en el sofá con música de Enya de fondo y además haces diana…

El kit de inseminación DIY incluye tubos de ensayo con la muestra o muestras y una jeringuilla ad hoc. Hay que descongelarlo 20 minutos antes. Me imagino que en la nevera (porque si lo metes al microondas igual se recalienta la carga genética…).  En lugar de nitrógeno también tienen una modalidad de envío lowcost con hielo, sólo para dentro de la Unión Europea, pero no se hacen responsables de si te llega pocho o con salmonella. Bueno, vale, lo dejo aquí, que no soy capaz de escribir ni diez líneas seguidas sin meter un chiste malo para sacarle todo el jugo al tema…

Fuente: http://www.bebesymas.com/fertilidad/el-no-va-mas-de-los-tratamientos-caseros-compra-semen-por-internet-y-te-auto-inseminas

https://dk-es.cryosinternational.com

Como engrosar un moño alto o coleta alta con extensiones de clip

Aunque las extensiones de clips de quita y pon son cortinas más o menos gruesas, hay un truco del almendruco que te permitirá usarlas para dar grosor y volumen en un moño alto (tipo bailarina) o en una coleta, sin que asomen los antiestéticos clips ni te mueras de dolor por los tirones.

Por ejemplo, para hacer un peinado como este:

El consejo es que cosas los clips del revés. Si primero te pones las extensiones con los clips como siempre, con los dientes orientados hacia abajo, y luego doblas el pelo hacia arriba para hacer el moño o la coleta, suceden dos cosas: la principal es que los clips se retuercen, tiran y te vas a enterar de lo que vale un peine con lo que duele. La segunda es que la cortina va a abultar y a asomar.

Una vez que coloques la cortina o cortinas de la extensión (entremezcladas con tu pelo) y retuerces para hacer el moño, cruza unos cuantos mechones alrededor de la base para que tapen cualquier costura o contorno si es que asoma alguno, y píllalos con una horquilla invisible.

Al cambiar los dientes de los clips (ponerlos del revés), vas a poder levantar el pelo bien, sin tirones y sin rebujos, para que el moño alto o la coleta tengan se vean más tupidos.

Si por el contrario quieres llevar un moño bajo, recogido bajo, coleta baja o trenza baja, entonces coloca los clips como siempre, para que el cabello de la extensión se mantenga sujeto y direccionado hacia abajo. ¡Espero que este truco os haya dado ideas!

Desequilibrios hormonales, período menstrual, alopecia e intolerancia al glúten

 Fuente imagen: catbreading.com

Hoy he visto una foto de queratosis pilar en los niños, compartida en un artículo de esos sobre “Señales de que tu hijo es intolerante al glúten” o algo así,  y he flipado en colores porque así me he pasado buena parte de mi infancia, con brazos, espalda y mejillas salpicadas de lo que mi abuela paterna llamaba “medras”. Desde que cumplí 30 años, las redes sociales no paran de mandarme SPAM sobre partos, embarazos, bebés, planes en familia y crianza en general. ¿Que si estas campañas me provocan ternura y ganas de ser madre? Au contrairie, mon amie. Rechazo total y absoluto. Y cuando las nazimadres de príncipes y pricesitas [sic] se pican en los comentarios, discutiendo sobre la mejor educación de sus pequeños tiranos hegemónicos, me entran los siete males.  Aunque, de todos los perfiles o páginas de productos relacionados con artículos de bebés o sobre famila que me bombardean a diario, reconozco que me gusta el de “padres frikis”. Yo no lo soy (ni padre, ni madre), pero friki sí un rato largo, y me hacen gracia. Aquí está la web: www.padresfrikis.com

Bueno, ¿y por qué publico un alegato más attention whore que otra cosa en contra de la puericultura online? Porque hay algo que noto en el mensaje de todas estas publicaciones y revistas online, y no sé si son paranoias mías, distorsión o algo así pero los niños de hoy en día se dividen en dos grandes grupos: los hiperactivos y los celíacos. Quizá quede una minoría que todavía conserve una fracción de ese espíritu de los que nos criamos entre los 70 y 90. Si te abrías la cabeza en los columpios de hierro oxidado, te llevaban a la casa socorro a darte puntos en carne viva y no pasaba absolutamente nada (ni te quedabas traumatizado ni nada, solo la cicatriz). Si la seño te castigaba porque te habías portado mal en el colegio o sacabas malas notas, cuando llegabas a casa la bronca / ronda de collejas que te caía era de órdago, ni en tus fantasías prepúberes más degeneradas iba a ir tu madre a montar el pollo a la profesora delante de los niños, como sí sucede ahora.

Total, que esta especie de carne de gallina o “salpicón” de granitos muy pequeños color carne / beige, ásperos y escamosos especialmente en los brazos, espalda y mejillas -según ese artículo- es debido a un déficit de vitamina A, porque el intestino no asimila bien las grasas debido a una intolerencia al glúten. Según mi abuela, como os pongo en el primer párrafo, eran “medrillas” sin importancia de la edad, que también le había pasado a mi padre. Si tenemos en cuenta que he heredado la alopecia areata y cierta intolerancia a la lactosa de él (y de momento salgo ganando, por parte de madre hay casos de parkinson, alzheimer, psoriasis y cáncer. En la lotería genética me habría tocado el euromillón si me quedo como estoy), esto podría ser indicativo de que todos mis males a nivel pelo, piel, uñas y digestivos podrían estar relacionados, como en una especie de surtido cuétara metabólico y derma-patológico o algo así (no sé si el término “surtido cuétara” se utiliza en el ámbito sanitario, pero deberían). Aquí os pongo la foto, ¿os suena? 

Una de mis clientas, que hace meses a la que no vemos el pelo  (esto es una buena noticia), tenía un problema de alopecia cicatricial en la coronilla. El resto de su cabeza: pelazo. Pero justo ahí, una calva redonda de unos 7 cm, como un fraile. Había pasado los últimos 20 años con el pelo recogido en moños y coletas hasta que descubrió lo que era una prótesis capilar (en su caso a medida y adhesiva). En verano, por una negligencia médica, estuvo mucho tiempo ingresada y a dieta baja en glúten. Empezó a salirle pelusilla en esa zona de la cabeza, y a partir de ahí cada vez que venía a mantenimiento teníamos que afeitarle la zona, así qeu lo ideal en esos casos es no ponerse nada, esperar a que salga hasta que quede lo más tupido posible. Ella seguía con esa dieta estricta al salir del hospital, y no sólo había conseguido que le creciera el pelo de nuevo, sino por fin engordar (hay gente que sufre mucho por estar delgada y no ganar peso, cosa que a mí no me cabe en la cabeza). Así que: aunque hayas pasado 20 años sin pelo, sin diagnóstico y probando tratamientos sin resultados, nunca pierdas la esperanza, en este caso que conozco los folículos ni siquiera estaban realmente cicatrizados. El/la que le hizo la biopsia tenía resaca ese día, supongo.

En el artículo también mencionan que una intolerancia al glúten puede provocar desajustes hormonales en la adolescencia (apartado 7).

Seguramente niños celíacos e hiperactivos siempre ha habido más o menos en la misma proporción. Sólo que hace 20 años los TDA eran los desobedientes que daban por culo molestaban en clase, y los intolerantes al glúten teníamos medrillas en los brazos de las de toda la vida de Dios. En este blog tan bueno (Dermapíxel) también tienen artículos sobre este tema: http://www.dermapixel.com/2013/07/queratosis-pilar-el-frotar-se-va-acabar.html

Estoy pensándome lo de hacer una dieta baja en glúten a ver si noto cierta mejoría en el pelo. Porque nunca es tarde si la picha dicha es buena.

Fuente: http://www.lavidalucida.com/8-signos-de-que-tu-hijo-necesita-una-dieta-sin-gluten.html

Desequilibrios hormonales, período menstrual, alopecia e intolerancia al glúten

 Fuente imagen: catbreading.com

Hoy he visto una foto de queratosis papilar en los niños, compartida en un artículo de esos sobre “Señales de que tu hijo es intolerante al glúten” o algo así,  y he flipado en colores porque así me he pasado buena parte de mi infancia, con brazos, espalda y mejillas salpicadas de lo que mi abuela paterna llamaba “medras”. Desde que cumplí 30 años, las redes sociales no paran de mandarme SPAM sobre partos, embarazos, bebés, planes en familia y crianza en general. ¿Que si estas campañas me provocan ternura y ganas de ser madre? Au contrairie, mon amie. Rechazo total y absoluto. Y cuando las nazimadres de príncipes y pricesitas [sic] se pican en los comentarios, discutiendo sobre la mejor educación de sus pequeños tiranos hegemónicos, me entran los siete males.  Aunque, de todas las decenas de perfiles o páginas de productos relacionados con articulos de bebés o sobre famila que me bombardean a diario, el que me gusta es el de “padres frikis”. Yo no lo soy (ni padre, ni madre), pero friki sí un rato largo, y me hacen gracia. Aquí está su web: www.padresfrikis.com

Bueno, ¿que por qué publico un alegato más attention whore que otra cosa en contra de la puericultura online? Porque hay algo que noto en el mensaje de todas estas publicaciones y revistas online, y no sé si son paranoias mías o algo así, pero los niños de hoy en día se dividen en dos grandes grupos: los que tienen hiperactividad y los celíacos. Y luego habrá una minoría que todavía conserve una mínia fracción de ese espíritu de los que nos criamos entre los años 70 y 90. Que si te abrías la cabeza en los columpios de hierro oxidado, te llevaban a la casa socorro a darte puntos en carne viva y no pasaba absolutamente nada (ni te quedaba trauma ni nada, solo cicatriz). Si la seño te castigaba porque te habías portado mal en el cole o sacabas mala nota, cuando llegabas a casa la bronca / ronda de collejas que te caía era de órdago, ni en tus fantasías prepúberes más degeneradas iba a ir tu madre a montar el pollo a la profesora delante de otros niños, como sí sucede ahora.

Total, que esta especie de carne de gallina o “salpicón” de granitos muy pequeños color carne / beige, ásperos y escamosos especialmente por los brazos, espalda y mejillas se debe a un déficit de vitamina A, porque el intestino no asimila bien las grasas debido a una intolerencia al glúten. Según mi abuela, como os pongo en el primer párrafo, eran “medrillas” sin importancia de la edad, que también le había pasado a mi padre. Si tenemos en cuenta que he heredado la alopecia areata y cierta intolerancia a la lactosa de él (y de momento salgo ganando, por parte de madre hay casos de parkinson, alzheimer, psoriasis y cáncer. En la lotería genética me habría tocado el euromillón si me quedo como estoy), esto podría ser indicativo de que todos mis males a nivel pelo, piel, uñas y digestivos podrían estar relacionados, como en una especie de surtido cuétara metabólico y derma-patológico o algo así (no sé si el término “surtido cuétara” se utiliza en el ámbito sanitario, pero deberían). Aquí os pongo la foto, ¿os suena? 

Una de mis clientas, que hace meses a la que no vemos el pelo  (esto es una buena noticia), tenía un problema de alopecia cicatricial en la coronilla. El resto de su cabeza: pelazo. Pero justo ahí, una calva redonda de unos 7 cm, como un fraile. Había pasado los últimos 20 años con el pelo recogido en moños y coletas hasta que descubrió lo que era una prótesis capilar (en su caso a medida y adhesiva). En verano, por una negligencia médica, estuvo mucho tiempo ingresada y a dieta baja en glúten. Empezó a salirle pelusilla en esa zona de la cabeza, y a partir de ahí cada vez que venía a mantenimiento teníamos que afeitarle la zona, así qeu lo ideal en esos casos es no ponerse nada, esperar a que salga hasta que quede lo más tupido posible. Ella seguía con esa dieta estricta al salir del hospital, y no sólo había conseguido que le creciera el pelo de nuevo, sino por fin engordar (hay gente que sufre mucho por estar delgada y no ganar peso, cosa que a mí no me cabe en la cabeza). Así que: aunque hayas pasado 20 años sin pelo, sin diagnóstico y probando tratamientos sin resultados, nunca pierdas la esperanza, en este caso que conozco los folículos ni siquiera estaban realmente cicatrizados. El/la que le hizo la biopsia tenía resaca ese día, supongo.

En el artículo también mencionan que una intolerancia al glúten puede provocar desajustes hormonales en la adolescencia (apartado 7).

Seguramente niños celíacos e hiperactivos siempre ha habido más o menos en la misma proporción. Sólo que hace 20 años los TDA eran los desobedientes que daban por culo molestaban en clase, y los intolerantes al glúten teníamos medrillas en los brazos de las de toda la vida de Dios. En este blog tan bueno (Dermapíxel) también tienen artículos sobre este tema: http://www.dermapixel.com/2013/07/queratosis-pilar-el-frotar-se-va-acabar.html

Estoy pensándome lo de hacer una dieta baja en glúten a ver si noto cierta mejoría en el pelo. Porque nunca es tarde si la picha dicha es buena.

Fuente: http://www.lavidalucida.com/8-signos-de-que-tu-hijo-necesita-una-dieta-sin-gluten.html

Pelucas, prótesis capilares, parciales de clips… El pelo rizado también existe… ¿o no?

Esto sí que es un bad hair day felino.

Vamos a olvidarnos en este párrafo de que estamos hablando de posticería, y fijémonos en las chicas que tienen el pelo rizado o muy rizado por naturaleza. No era mi caso, aunque de pequeña tenía tirabuzones como una muñeca de esas de porcelana que acojonan tanto. A medida que iba creciendo se me iba alisando el pelo. A los 14 años lo tenía liso como una tabla, duro y grueso como los chinos. Hasta que empezó a caer y cambió la textura a ligeramente ondulado, con tendencia a enfoscarse por la humedad. Muchas niñas de mi clase que lo tenían fosco o rizado, se lo chamuscaban con la plancha para alaciarlo. En esa época (años 90) las planchas del pelo se llamaban “placas” y eran una mierda (suela de aluminio, tardaban media hora en alcanzar la temperatura, no llevaban termostato, el plástico que las recubría no estaba aislado y con el tiempo te quemabas las manos… Un primor, vaya). Así que las compañeras de clase de pelo especialmente rebelde, fosco y ensortijado usaban la plancha de la ropa para alisarse la cabeza. Y era la única manera por aquel entonces de llevar una melena decente sin tener que ir a la peluquería, según la moda de esa época.

¿Qué otros inconvenientes tenían y tienen las chicas de pelo rizado por naturaleza? Pues que se bufa o  enfosca (encrespa) con la humedad, se enreda mucho y es un pelo más poroso y reseco. Esto, si lo trasladamos a una peluca, a una prótesis capilar o a unas extensiones es un problema. ¿Por qué? Porque el pelo de los sistemas postizos no crece, y por lo tanto no sanea. Sin embargo, hay chicas que tienen alopecia o están en tratamiento de quimioterapia y desean recuperar sus rizos, ¿esto es posible? Sí, por supuesto, pero hay que tener en cuenta ciertas limitaciones:

1) Lo ideal es que sea pelo rizado u ondulado natural. Es decir, que la persona que haya vendido (o donado a los Dioses hindúes) su pelo, lo tuviera ya rizado. En el pelo europeo esto es sencillo de ver (porque las coletas van tan cual). Pero en el cabello hindú es difícil asegurar el diámetro exacto del rizo debido a la fumigación. La fumigación es muy necesaria para desinfectar químicamente este tipo de pelo (asiático). Primero se lava a conciencia con insecticidas, y se gasea. Lógicamente esto puede afectar a la textura, nunca sabes con exactitud qué diámetro de rizo te vas a encontrar si lo pides “natural”. Con el europeo insisto en que es más sencillo, normalmente es un cabello que no va procesado (no debería, vaya). A mí me gusta llamarlo pelo europeo wysiwyg: what you see is what you get (los que hayan pillado este chistaco es porque entienden o se dedican al desarrollo web, jeje).

2) La permanente industrial se hace con agua hirviendo. Es la manera menos contaminante y más segura para la salud del operario, así como barata. Me imagino que todas sabéis cómo se hacen las permanentes en peluquería, ¿verdad? Se ponen los rulos, se protegen las puntas con un papel y se aplican dos reactivos químicos que abren la cutícula y alteran la estructura del pelo (rompiendo los puentes cistínicos). La permanente siempre lo daña, como un tinte. Imagínate que un operario en la fábrica tuviera que rizar, qué sé yo, 100 kg de cabello a diario. Sólo con inhalar los vapores de estos productos químicos se moriría en cuestión de semanas. Por este motivo, se usan ollas: el pelo está ya separado en mazos (normalmente 1 mazo = 1 coleta = 1 persona), colocan rulos metálicos de diferentes diámetros en función del tipo de rizo que quieran conseguir y lo hierven en grandes calderas: también se riza el pelo pero se estropea más que con la permanente cosmética. Por otro lado, es un método mucho más rápido (grandes ollas que hierven kilos y kilos de una vez) y económico. Habitualmente el pelo muy rizado (sobre todo ricci o afro) es de origen chino, que aunque sea por naturaleza muy liso y tieso, es bien grueso y aguanta el proceso.

2) Un cabello postizo, sea rizado natural o permanentado, va a dar más trabajo que uno liso o simplemente ondulado. Y hay personas que simplemente no desean realizar más trabajo, o gastar más dinero en productos cosméticos adecuados. El pelo rizado se enreda más, es más seco y tiende al encrespamiento (no porque sea una peluca o un parcial, sino porque en cualquier cabeza rizada sucede así, sólo que en los postizos es algo peor ya que no crece y no sanean). Además, las espumas y gominas que disciplinan los rizos, lo resecan mucho más a la larga…  Hay una chica tiene un blog muy interesante sobre cuidados de pelo afro: www.afrohair.es . Ya sé que una peluca con rizos de 25 ó 30 mm no es pelo afro (es el típico rizo español-latino, para que nos entendamos), pero la rutina ha de ser prácticamente igual (y muy disciplinada):

– Champú SIN sulfatos, lavar una vez a la semana (2 veces si la usas 24×7).
– Usar una mascarilla de hidratación profunda. Tiene que ser una mascarilla capilar de silicona pura y dura. Esto es muy importante para el pelo fosco y rizado.
– Co-wash 2 ó 3 veces por semana (ojo, si el pelo está sucio, el co-wash es un problema). En este post (en el último párrafo) os explico qué diantres es el co-wash. 
– Hidratación con sérum en seco dos veces al día.
– Aceite de argán una vez al día para sellar las puntas (preferiblemente aplicarlo con el pelo húmedo).
– Cepillar el cabello 2 veces al día como mínimo (si la has cepillado ya dos veces pero con el roce, especialmente en la zona de al nuca, se forma algún enredillo, es mejor que dediques dos o tres minutos más en peinarlo que dejarlo así hasta que se haga una bola).

Como véis, una peluca o una prótesis capilar que sea rizada (permanentada o no), requiere más dedicación, más inversión económica en cosméticos  (ojo, cosméticos aptos, sin sulfatos y con muuuuucha silicona), y, en definitiva más trabajo. Por mi parte, menos mal que no tengo rizos, porque como soy una puta vaga,a las dos semanas tendría la prótesis llena de rastas…

Mis consejos basados en mi experiencia (personalmente odio las prótesis y las pelucas rizadas, pero manipulamos varias cada semana):

1) El cabello indio-asiático es más económico. Si no te importa que los rizos no sean al 100% idénticos a tu cabello, elige siempre ondulado o rizado natural. Nunca vas a saber exactamente el diámetro o cuánto va a encoger una vez definas los rizos a la pieza o peluca, pero es lo menos malo. Si puedes destinar más dinero a una prótesis o una peluca, en el cabello europeo hay más variedad de rizos, tonalidades y texturas. Pero ten en cuenta que te gastes lo que te gastes, un cabello rizado siempre va a ser más rebelde, más fosco y va a darte más trabajo.

2) Si es para una prótesis capilar, ten encuenta que en cualquier cabeza rizada biológica, no es lo mismo la textura de un rizo de la nuca que de los rizos de las capas superiores, por eso no es imprescindible que todos sean idénticos (parecerías un repollo). Normamente los rizos, aunque tengan distinto ADN, se suelen integrar bien. Pero si no hubiera manera de casarlos, entonces…


3) …Entonces permanente cosmética en salón. Evita las industriales. Además, se combinan diversos diámetros en función de la zona de la cabeza, para que los rizos se integren mucho mejor.

4) Si tu alopecia es reversible (quimioterapia por ejemplo) o simplemente quieres llevar rizos perfectos sin dedicarle mucho tiempo o dinero: pelucas sintéticas. Cada vez la fibra está más conseguida, y los diseños son juveniles y actuales.

Fuente de la imagen: http://www.noticiascaracol.com/antioquia/entretenimiento/gato-con-pelo-de-oveja-conquista-con-su-mirada-amenazante-instagram

El post del viernes: smoothies a go gó

La palabra smoothy está en boca de todos, es como muy trendy,  súper cool, y mucho más fitness que pasear un tanque de frapuccino con caramelo del Starbucks en la mano. Bueno, para los que os rechinen los anglicismos: Smoothy es puré de frutas y/o verduras, con una textura un poco más cremosa que los potitos de bebé. El primero que probé fue hace dos años, de fresa y plátano con hielo y más azúcar que un puñado de mazapanes. Y eso no es sano. O sea, el concepto sí lo es (porque al llevar la pulpa los smoothies contienen mucha más fibra que un zumo natural), pero en muchos sitios añaden dulce. Así que, como tengo una bendita batidora de vaso, desde entonces me los hago prácticamente a diario.

El verano pasado llené unos cuantos tápers de moras y fresas del bosque (salvajes), me comí la mayoría a puñados (uff, con las manchas de mora telita, nunca mejor dicho), pero congelé una pequeña parte que he ido añadiendo a modo cuentagotas a mis creaciones. Le dan un punto dulce muy rico (además de ser muy antioxidantes).

Mi favorito es el de fresa, mango, apio y kiwi. Es otra manera de comer verdura cruda (que es mucho más sano que cocinada, sobre todo las de hoja verde) sin “enterarte”. Y en el caso de que no quieras ni siquiera percibir el leve sabor amargo o alcalino como consecuencia de mezclar fruta con verdura, añade un poco de estevia o de sirope de ágave: delicioso.

Aunque hay smoothies que llevan toda la huerta triturada, es preferible que tengan como máximo 3-4 ingredientes. En verano, en lugar de añadir un chorrito de agua (o de limonada natural), los hago picando hielo primero, y luego añado la fruta y la verdura. Muy refrescantes (aunque donde esté una cerveza heladita que se quite lo demás…)

En esta web tenéis 50 recetas: http://www.foodnetwork.com/recipes/articles/50-smoothies.html

Hay gente que le añade yogur, miel, leche vegetal (o de vaca), chocolate líquido (arghh, odio el chocolate con frutas) e incluso mantequilla de cacahuete (que son los smoothies más gochos).

Y luego está el smoothie de la Preysler. Yo ya no lo tomo porque sabe a culo no
me gusta mucho su sabor, aunque es una receta súper antioxidante y
sana. Aquí lo tenéis:
http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2015/04/el-post-del-viernes-el-batido-de.html

Entre mis favoritos está el de mango, apio, fresa y kiwi por un lado. Frutos del bosque (moras y fresas salvajes) con tomate, por el otro (sí, yo tampoco me lo creía, pero el tomate resulta que es una fruta, no una hortaliza). Plátano, fresa y limón (el plátano espesa muchísimo, es mejor mezclarlo con frutas que tengan alto contenido en agua como la piña, sandía, fresas… para que no se  te forme una papillorra – engrudo intragable).  También hay otro bastante rico (aunque no lo parezca) que lleva manzana verde, melón, espinacas y hojas de menta fresca.  Mucha gente elige las combinaciones por el color: rojo con rojo  (por ejemplo fresas y tomate), naranja con naranja (mandarina, kaki y zanahoria), verde con verde (manzana, espinacas y menta),  pero hay otros trucos para saber combinar, y en el blog de www.cocina.es dan unas nociones interesantes:

http://www.cocina.es/2014/05/28/se-pueden-mezclar-frutas-y-verduras/

Ahora que soy “hortelana” (en proyecto, por supuesto), hay frutas y verduras que pertenecen a la misma familia, por ejemplo: pepinos, calabazas, calacines, melones y sandía. O sea que un smoothie que lleve pepino, sandía y hierbabuena estará riquísimo sin que te deje regustillo a gazpacho (aunque no lo creas). Es más, puede ser un genial trampantojo para tus invitados a una comida o una cena como postre: falso gazpacho con almendras laminadas o macarons 😉

Bueno, espero que este post del viernes os haya gustado, ¡yo creo que es la pera limonera!

El post del viernes: smoothies a go-go

La palabra smoothy está en boca de todos, es como muy trendy,  súper cool, y mucho más fitness que pasear un tanque de frapuccino con caramelo del Starbucks en la mano. Bueno, para los que os rechinen los anglicismos: Smoothy es puré de frutas y/o verduras, con una textura un poco más cremosa que los potitos de bebé. El primero que probé fue hace dos años, de fresa y plátano con hielo y más azúcar que un puñado de mazapanes. Y eso no es sano. O sea, el concepto sí lo es (porque al llevar la pulpa los smoothies contienen mucha más fibra que un zumo natural), pero en muchos sitios añaden dulce. Así que, como tengo una bendita batidora de vaso, los hago prácticamente a diario.

El verano pasado recogí llené tápers de moras y fresas del bosque (salvajes), me comí la mayoría (y uff, con las manchas de mora telita, nunca mejor dicho), pero congelé una pequeña parte que he ido añadiendo a mis creaciones. Le dan un punto dulce muy rico (además de ser antioxidantes).

Mi favorito es el de fresa, mango, apio y kiwi. Es otra manera de comer verdura cruda (que es mucho más sano que cocinada, sobre todo las de hoja verde) sin casi “enterarte”. Y en el caso de que no puedas ni siquiera percibir un leve sabor amargo como consecuencia de mezclar fruta con verdura, añade un poco de estevia o de sirope de ágave: delicioso.

Aunque hay smoothies que llevan toda la huerta triturada, es preferible que tengan como máximo 3-4 ingredientes. En verano, en lugar de añadir un chorrito de agua (o de limonada natural), los hago picando hielo primero, y luego añado la fruta y la verdura.

En esta web tenéis 50 recetas: http://www.foodnetwork.com/recipes/articles/50-smoothies.html

Hay gente que le añade yogur, miel, leche vegetal (o de vaca), chocolate líquido (arghh, odio el chocolate con frutas) e incluso mantequilla de cacahuete (que son los smoothies más gochos).


Y luego está el smoothie de la Preysler, que paso de tomarlo porque sabe a culo no
me gusta mucho su sabor, aunque es una receta súper antioxidante y
sana. Aquí lo tenéis:
http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2015/04/el-post-del-viernes-el-batido-de.html

Entre mis favoritos está el de mango, apio, fresa y kiwi por un lado. Frutos del bosque (moras y fresas salvajes) con tomate (sí, yo tampoco me lo creía, pero el tomate resulta que es una fruta, no una hortaliza). Plátano, fresa y limón (el plátano espesa muchísimo, es mejor mezclarlo con frutas que tengan alto contenido en agua como la piña, sandía, fresas… para que no se  te forme una papillorra tipo engrudo intragable).  También hay otro bastante rico (aunque no lo parezca) que lleva manzana verde, melón, espinacas y hojas de menta fresca. 
Mucha gente elige la combinaciones por el color: rojo con rojo  (por ejemplo fresas y tomate), naranja con naranja (mandarina, kaki y zanahoria), verde con verde (manzana, espinacas y menta).   Pero hay otros trucos, y en el blog de cocina.es dan unas nociones muy interesantes:

http://www.cocina.es/2014/05/28/se-pueden-mezclar-frutas-y-verduras/
Por otro lado, ahora que soy “hortelana” (en proyecto, por supuesto), hay frutas y verduras que pertenecen a la misma familia, por ejemplo: pepinos, calabazas, calacines, melones y sandía.
O sea que un smoothie que lleve pepino, sandía y hierbabuena estará riquísimo sin que te deje regustillo a gazpacho (aunque no lo creas). Es más, puede ser un genial trampantojo para tus invitados a una comida o una cena como postre: falso gazpacho con macarons.
Bueno, espero que este post del viernes os haya gustado, ¡yo creo que es la pera limonera!

Expediente X: Por qué las pelucas de tul frontal son TAN perfectas en series y pelis?

Ayer llegué pronto a casa, comí a eso de las 17.30h de la tarde (MAL, lo sé, todavía no soy capaz de llevar un orden en los horarios de las comidas) y me vi los dos primeros capítulos de Expediente X, que acaba de estrenar su décima temporada 14 años después de que terminara la novena, con los actores originales: David Duchovny y Gillian Anderson (agentes del FBI Mulder y Scully). Nunca es tarde si la dicha es buena…

Ni qué decir que cuando escucho la música de la cabecera de la serie ¡se me pone la carne de gallina! ¡Es la sintonía más mítica de mi adolescencia friki! Recuerdo que en verano, los días entre semana, reponían los capítulos cada noche a eso de las 12 ó 1 de la madrugada y podía quedarme despierta hasta tarde, sola en el salón de casa de mis padres, viciándome. También tengo por ahí muchos de los libros que publicaban en base a los capítulos (o incluso guiones de capítulos no rodados), así como merchandising de la época (sobre todo el poster de “I want to believe”, espero que mi madre no lo haya tirado porque quería enmarcarlo y colgarlo en mi casa).

Bueno, Gillian Anderson confesó en una entrevista que empezó a tener problemas de caída de pelo en el rodaje de la segunda temporada de “The Fall” (sí, la serie en la que Christian Grey es un estrangulador consumado), así que volver a teñirse de pelirrojo para dar vida a Dana Scully era impensable (ella es rubia natural). Para evitar tintes y brushing diario, debido a sus problemas de alopecia, le han hecho una peluca a medida. En otra entrevista, en el programa de Jimmy Kimmel, cuando el presentador le preguntó por el supuesto “mal rollo” entre ambos protagonistas al cabo de tantos años y horas de rodaje juntos, ella dijo de broma que nada de eso, que sólo estaba cabreada por la humedad que había en el set de Vancouver, ya que tenían que interrumpir constantemente las tomas para que los peluqueros le retocaran su melenita (parece que su pelo natural es un poco fosco).

Hace meses ya publiqué que Gillian Anderson utilizaba peluca, y por supuesto es en lo primero que me he fijado cuando he visto el primer capítulo, sobre todo en su frontal. Entonces, la pregunta del millón:

¿Por qué en las series y en las películas los frontales son tan milimétricamente perfectos y en la vida real a veces es frustrante que se despegue un trozo, o que la línea de implantación no sea tan jodidamente indetectable? Porque…

1) En un rodaje la actriz o actor protagonista no tiene una peluca. A lo mejor tiene hasta media docena de pelucas iguales y a medida de su cabeza. Esto significa que pueden ser todo lo finas y delicadas que necesiten para que queden perfectas en cámara, porque si se estropea alguna, ¡no pasa nada! ¡Son producciones millonarias, la reemplazan por otra y ya! Una persona normal como tú y como yo quizá no tiene la misma suerte de destinar ese presupuesto tan holgado a sus pelucas, por lo que los materiales tienen que ser más resistentes y duraderos al trasiego diario.

2) Hay rodajes y rodajes. En la serie Sin Identidad (Antena 3) por ejemplo, la protagonista lleva peluca y tenía que hacer escenas de acción, bailar en una barra cabeza abajo (pole dance), nadar en una piscina y en una playa  (siempre con peluca puesta, y sus dobles también). En el momento de asesorar al equipo, esto lo tienes en cuenta, y has de recomendar los materiales más adecuados para que puedan “dar tralla” y que el 100% de su presupuesto en caracterización no se les vaya en pelucas. En una serie como Expediente X donde el 90% de las secuencias de Scully sale tranquilamente hablando (o empuñando un arma), lógicamente pueden usar materiales mucho más finos y mucho más delicados.

3) Cuando una persona particular (no actriz) comienza a llevar peluca, y todavía tiene pelo debajo, normalmente decide no rasurar totalmente su cabeza. De hecho, siempre es más natural que se vea la línea de implantación biológica de la persona, y que el frontal postizo de la peluca se integre unos milímetros detrás. No muchas se “atreven” a afeitarse la cabeza y a depender de adhesivos, al menos no al principio. En cambio, en los rodajes, salvo algunas excepciones (The Good Wife), normalmente las pelucas van sí o sí pegadas: se hace un molde de la cabeza de la actriz para que la línea de implantación de la peluca no coincida con la suya propia, sino con su piel.

Esto, en mujeres que tienen la frente ancha o muy ancha (Lady Gaga, Emilia Clarck, Beyoncé o Gillian Anderson por ejemplo) las pelucas pegadas unos milímetros delante de su línea de nacimiento natural -aunque la acorte un poco- no quedan nada mal.

Esta foto es del fitting de la peluca de Khaleesi (Juego de Tronos). Si os fijáis, se nota
que lleva un cap
(un gorrito igual que el tono de la
peluca) debajo. Su peluca va pegada justo delante, en su frente.


También  hay chicas que por el motivo que sea: quimioterapia, alopecia areata, alopecia universal… han perdido todo su pelo. En estos casos, pueden usar los mismos materiales tan realistas y delicados, por supuesto, pero la durabilidad de la peluca será menor si piensas ponértela 24h cada día (lo cual se traduce en un mayor gasto y en una dependencia de adhesivos, disolventes y otros productos de mantenimiento, así como dedicarle más tiempo al pelo). Hay personas que “renuncian” a esta perfección para que su prótesis o su peluca dure lo máximo posible en buenas condiciones, y no dé tanto trabajo (por no hablar de que si quieres la indetectabilidad tan asombrosa de una prote masculina, y recalco lo de masculina, olvídate de larguras y de densidades femeninas).

Por otra parte, hay actrices con frente normal tirando a estrecha, y las pelucas pegadas quedan fatal, como por ejemplo el despropósito de Anne Hathaway en Brokeback Mountain:


En estos casos, los estilistas y peluqueros de la productora hablan con el equipo de posticería (normalmente con empresas externas subcontratadas) y plantean otra manera que no se note tanto. Por ejemplo, la actriz Kristen Stewart lleva peluca en “Crepúsculo: Amanecer parte I y II”. Se la pusieron detrás de su frontal para dar densidad y largura en coronilla, medios y puntas. En esta foto lo podéis ver:

Por cierto, Robert Pattison también lleva prótesis capilar total.

Y otro ejemplo muy obvio es el de la modelo Gigi Hadid, el frontal es suyo, pero el resto es peluca (y sintética, además):

4) Materiales. En el cine, tv, teatro etc… las pelucas normalmente son de una sóla pieza, es decir, de un sólo material (normalmente tul). No hay transiciones ni costuras. Y los planos no son a mala leche (no van a poner la cámara en un ángulo que se note la peluca, obviamente). En la vida real, esos materiales son un poco traicioneros, porque el ojo humano puede alcanzar recovecos que un director de fotografía va a evitar. Por eso, otros materiales como el lace inyectado (nudos ocultos) a pesar de que técnicamente es más grueso y supone transición (costura) con otros (tul, poliuretano, silicona…) engañará mucho mejor “a vista de pájaro” en tu día a día.

5) Contínuos retoques profesionales. Dicen que mucha gente nace con estrella, pero la mayoría estrellados: tenemos que madrugar, trabajar, pagar hipoteca, hacer la compra, limpiar nuestra casa, cuidar de los niños, pasar horas en atascos o en transporte público etc… Y para colmo, no disponemos de un equipo de peluqueros, maquilladores, estilistas y asistentes personales que nos siga a todas partes, ¡no somos Jennifer López ni Brangelina Jolie-Pitt!

En la entrevista que le hizo Jimmy Kimmel con motivo del estreno de Expediente X, Gillian Anderson dijo estar harta de que peluquería interrumpiera constantemente sus escenas para retocarle el peinado. Esto no era una inquina personal ni mobbing laboral de los estilistas contra Scully, sucede exactamente igual en cualquier rodaje; hay una o varias personas que se encargan exclusivamente del pelo (propio o postizo) de los actores: que no te despeines, que no se te mueva, retocar el frontal las veces que haga falta si acaso se levanta un trocito, de colocar, pegar, quitar, limpiar, lavar y peinar a diario. No es raro que en una misma jornada de rodaje (suelen durar mínimo 12 horas) laven y peinen la peluca o la pieza más de una vez, y que el proceso de colocación, peinado y maquillaje requiera el trabajo de un par de personas y varias horas cada mañana (normalmente empiezan a prepararse sobre las cinco o las seis).  ¿Te imaginas esto en tu día a día? Impensable. Pero claro, con un equipo de profesionales y esos madrugones estaríamos siempre perfectas y divinas… Cuando te preguntes por qué a las
famosas la peluca les queda increíble mientra todas las mañanas te
“peleas” para colocar los mechones del frontal, acuérdate de “la magia del
cine”.

Cuando termina el día de rodaje, no se llevan las peluca a casa. Emilia
Clarck (Juego de Tronos) contó en una entrevista que muchas veces rogaba a sus compañeros de peluquería que le dejaran ponerse la peluca de Khaleesi para salir de fiesta (sin éxito). Son postizos que se usan sólo para rodar, y la
manipulación es 100% profesional, no duermen con ellos, no van al
gimnasio con ellos, ni a la playa, ni de viaje, ni a otros rodajes, ni de juerga.

Aquí unas fotos muy ilustrativas:

Scully con peluca (2015), línea de implantación recta, haz click para ampliar:

La frente biológica de Gillian Anderson tiene el nacimiento del pelo picudo:

En esta foto se ve mejor el pico, aunque es de hace unos años:

Un claro ejemplo de esta “magia” tan “envidiada” y “esclava” es John Cryer, el protagonista de “Dos hombres y medio”. Después de pasar años en interminables sesiones de peluquería para cubrirle toda su alopecia con fibras capilares (tal y como él mismo también explicó en el programa de Jimmy Kimmel), al terminar la serie se rapó y luce su calva tan ricamente:



6) El tul nunca se corta al ras, se deja siempre una “rebaba” de unos mm, normalmente de 0,5 a 1 cm. Pensarás: ¡Mentira! ¡Eso no es posible! ¡Si no lo cortan justo por los nudos, se nota! Bitch please, ¿para qué está el maquillaje? Porque en el cine y en la televisión no usan Margaret Astor, Rimmel London ni Deliplus precisamente, aplican bases de cobertura muy alta y específica para dejar la cara más suave, mate, lisa y tersa que la calva de Voldemort. Contiene muchas siliconas y parafina. Sin embargo, no suelen ser los mismos cosméticos que utilizan en eventos ni en sesiones fotográficas (más que nada porque las fotos siempre se retocan con Photoshop). De hecho, el “pote” de televisión, cine o teatro no es muy “sano” para el cutis que digamos, y tras un duro día de rodaje de 18 horas, aunque ni los actores ni el equipo puedan con su alma, no se van derechitos a la cama: tienen que volver al tocador para limpiarse la cara (y tardan un buen rato).

Foto detalle del tul maquillado sin cortar.

El tul no se corta completamente porque aporta más superficie de adhesión y más volumen en la zona de la raíz, y además, aumenta la durabilidad de las prótesis y de las pelucas (evita shedding, que se deshilache, que se rasgue…). De hecho, si os fijáis en las fotos HD de Beyoncé, ella también lo deja como mínimo 5 mm por este mismo motivo. Sólo que a veces no se lo maquillan perfecto y el objetivo de las cámaras le ha jugado malas pasadas. Obviamente que la gente se entere de que Beyoncé lleva peluca, a ella le resbala (sólo con que mire los ceros en su cuenta bancaria le tiene que compensar que se rían mil veces de ella). Pero si a una persona le preguntan en su oficina por qué le asoma un centímetro de tul en la frente, quizá no le haga tanta gracia…

Seguramente me dejo más cositas, si me acuerdo de otros trucos de la televisión o del cine lo actualizo. Porque la verdad está ahí fuera.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Popups Powered By : XYZScripts.com