Los remedios que a mí me han ido bien con la psoriasis en manos, pies y cuero cabelludo

¡Hola! Tal y como remarco en el título, se trata de productos y remedios que a mí sí me han ido bien para controlar y mitigar la psoriasis que padezco desde hace quince años (va por épocas, he pasado años sin brotes y ahora vienen seguidos). Se trata de un problema autoinmune en la piel. Afortunadamente no es muy excesivo en mi caso, pero en las plantas de los pies se hace bastante molesto (también entre los dedos y alrededor de las uñas, que se inflaman y duelen). No digo que le vaya a funcionar a todo el mundo ni mucho menos…

Como soy muy cabezota y bastantes fármacos (hormonas sintéticas) ya me he metido durante años, por culpa de un diagnóstico erróneo no he querido de momento medicarme para tratar la psoriasis ni con clovate -confundieron androgenética con areata difusa, menos mal que al final dio la cara con clapas peladas de forma ofiásica, aunque los hoyitos en las uñas los he tenido desde los once o doce años, otro síntoma evidente-. En el momento que los brotes sean insoportables, que nada me alivie y que se haga incómodo convivir con esta particularidad, por supuesto que me tomaré o inyectaré lo que sea. De momento voy aguantando cual numantina. Eso sí, a veces me da tregua por dos o tres semanas, y ahora mismo ha vuelto a los pies. Coincide con épocas de mucho estrés pero también con traumatismos. Me esguincé un tobillo y en contra de todo pronósticose me puso ese pie como el culo de un mandril.

Lo que utilizo al menor síntoma es aceite de árbol de té al 20%. Es un antiséptico (a veces la piel se cuartea tanto que sangra un poco). Es antiinflamatorio y reduce las escamas. Sucede un poco como con el ácido salicílico y la brea de hulla, tiene propiedades queratolíticas. Hasta hoy no sabía que puede comercializarse al 100% de pureza, probablemente sea capaz de corroer el diamante jaja (al 20% ya es bastante fuertecito). Voy a tratar de conseguirlo, pues basta con diluirlo al 30% ó 40% en otro aceite (por ejemplo en aceite de oliva) para que me cunda mucho más y quizá al aumentar su proporción mis lesiones en la piel sanen mucho antes.


Brea de hulla: en este post os cuento por qué la brea de hulla me va bien para la psoriasis.  Salvo su fragancia no muy agradable (a carretera recién asfaltada, habrá a quien le guste eso como a quien le encante el olor a barniz por ejemplo). La novedad de finales de 2014 fue un brote de psoriasis en el cuero cabelludo, sólo en la parte derecha de la cabeza. Algo así como un homenaje a Harvie Dent :)  Con lo que sucedió en esos meses lo que me sorprende es que no se me cayera la piel a trocitos.


Evitar la lactosa: mi padre, con antecedentes de hernia de hiato nerviosa y alopecia areata -como yo- es un poco intolerante a la lactosa. Digo un poco porque no siempre le sienta exageradamente mal, pero sí es verdad que lo evita en la medida de lo posible. Y es cierto. Dependiendo de temporadas, aunque sólo beba un café con leche al día tengo digestiones muy pesadas y lo que es peor, ¡gases! El dolor y la incomodidad no son problema si lo comparamos con el tremendo apuro cuando toca expulsarlos. Y no por la boca precisamente. Lo divertido del asunto es que sucede cuando estás en el trabajo o en cualquier situación social comprometida. Ya sea en el ascensor o en la biblioteca :)

Llevo un par de semanas con un consumo anecdótico de lactosa, y me encuentro mucho mejor de lo mío. Creo que lo noto hasta en la piel.

Aloe vera puro: el aceite de árbol de té me alivia, pero es muy fuerte. Para mitigar esa sensación de ardor, lo mezclo con un poco de aloe vera que guardo en el frigorífico. Mucho mejor. Ahora mismo lo compro en el herbolario, pero tengo pensado cultivarlo, triturar la pulpa y procesarlo para convertirlo en una especie de cosmético en gel artesanal (para mí y para regalar).

Ser disciplinada con la onagra y el omega 3: pues aparte de que va fenomenal para otros temas ginecológicos, las perlas contienen vitamina E. Se trata de un antioxidante que mantiene la piel saludable. También tomo aceite de salmón en proporción de 1 por cada 3 de onagra, es muy rico en omega 3 y vitamina D, también importante para la piel.  Además, llevo un par de meses con un suplemento muy completo que incluye Zinc y Vitamina A entre otras muchas cosas: Lamberts de la A al Zinc.

Tengo comprobadísimo que mi probdlema e psoriasis empeora en períodos de mucho estrés, pero también soy consciente de que empezaron como a los 13-14 años en plena adolescencia, por lo que seguro tienen un componente hormonal. No obstante, a mis 30, sí he tenido algún brote fuertecillo…

Estas cuatro cosas son las que mejor me funcionan, pero seguramente conozcáis alguna más, si queréis recomendar algo, ¡estupendo!

El post del viernes: comida sana, ecológica y productos frescos = vivir mejor

imagen: Paco Porras

Desde un poco antes de Año Nuevo he hecho -y cumplo- un gran propósito: relegar la comida basura a momentos puntuales, como mucho un día a la semana. Lo creáis o no, el domingo pasado pedí pizza sólo por inercia (no había cubierto el cupo aún) pero reconozco que tampoco tenía muchas ganas. Comí dos porciones y el resto ahí se quedó. Pensaba ir desayunándolo poco a poco pero mi novio, un chicarrón del norte con más saque que Robin Food, no dejó títere con cabeza. De verdad me dio igual, pero antes era una tragedia quedarme sin mi ración de grasaca. He vuelto a disciplinarme con la onagra, el omega 3, las vitaminas y los antioxidantes.

Es curioso. Durante meses (bueno, yo diría que al menos durante dos años) me he considerado adicta a la comida de manera habitual. Esto significa que siempre me ha gustado -y me gusta- pegarme atracones (me calman, cuando como lo disfruto tanto que no pienso en otra cosa y me relajo) pero sucedían esporádicamente. Con el estrés acumulado de los últimos dos años, he estado temporadas en las que no podía pensar en otra cosa que no fuera comer, y me ponía tibia  por aburrimiento o por gula (para colmo, siempre por la noche), sin tener una sensación fuerte de hambre.

De la noche a la mañana, como propósito de año nuevo, he cambiado el chip y simplemente “me he reprogramado”. No sé cómo ha podido suceder, he llegado a plantearme ir a la terapia de grupo que organiza una parroquia evangelista de Madrid para bulímicos y adictos a la comida (tipo alcohólicos anónimos).  ¿Que me gusta un burrito del Tacobell más que a un tonto un lápiz? Por supuesto. ¿Que me calzaría un donuts de chocolate o un brownie a cualquier hora? Claro que sí. Pero no me dejo llevar por mis impulsos, e incluso considero que los estoy canalizando bien: sentir que rugen las tripas cuando tengo hambre es inevitable, pero el sufrimiento por no zamparme un bollo es opcional. Y ya no me importa. De hecho, esta mañana he desayunado un kiwi, un plátano y leche de arroz con una cápsula de nespresso (sabe a culo por cierto, ¡puta intolerancia a la lactosa!). Tengo pan de pita y hummus para comer.

Además, desde hace un par de semanas he vuelto a comprar en el Natura Sí. Hace poco han abierto otro junto a mi trabajo. Ya no tengo excusa. Cuando hacía mucho deporte y me cuidaba, aunque no tenía ingresos y vivía de una asigación de estudiante, mi filosofía era: “Prefiero gastar más dinero en pocas cosas muy sanas y  buenas para comer lo justito, en lugar de escatimar y atiborrarme a comida precocinada, en conserva o congelada”.

He sido capaz de retomar esa mentalidad, y paradójicamente aunque vaya a establecimientos de alimentación más premium, me estoy ahorrando mucho dinero. En primer lugar, porque ya no salgo cuatro o cinco veces por semana a comer o a cenar fuera, y además desayuno en casa antes de ir a trabajar en vez de café y croissant mantecoso en el bar de la esquina (bueno, algún día me doy el gustazo para qué nos vamos a engañar). Vigilo mucho más lo que compro, me fijo en calcular bien las cantidades para no desperdiciar ni que me sobre nada (mi congelador era objeto de estudio de arqueólogos). He vuelto a cocinar, por lo que disfruto de platos caseros recién hechos (aunque tengo menos tiempo para holgazanear en casa que es lo que hago entre semana por la tarde-noche). Esto mejora mi calidad de vida.

Por ejemplo. El otro día estuve en Natura Sí, compré dos lechugas, un manojo de cebollas y medio kilo de tomate. En total gasté casi 10 € pero me lo estoy gozando. ¡La lechuga está deliciosa sin aliñar, me da pena quitarle hasta la tierra! Los tomates, increíbles. Ni aceite ni nada, a mordiscos me saben a gloria bendita.

Después, fui dando un paseo a El Corte Inglés porque en contra de lo que yo misma pensaba y de la fama de ser un establecimiento caro, las ofertas que tienen en la pescadería son buenísimas. Hay que liberarse de todos los prejuicios. Salí con una bolsa de pescado fresco para dos (seis raciones generosas de salmón, anchoas y pez espada) que me costó unos 18€. Luego, piqué porque estaban promocionando medio kilo de yogur edulcorado con estevia procedente de ganadería ecológica por 2€. Hale, pa la saca. A la mierda mi intolerancia a la lactosa, el yogur batido natural me encanta. Y para acompañar, un pan rústico de hogaza que no se pone duro, puedes comer rebanadas tiernas durante días. Mucho más rentable que una barra a 0.60€ de pan industrial (como te sobre algo, al día siguiente parece estar hecha de piedra). También me llevé unas cuantas litronas de cerveza, ya que tenía el maletero.

Si prorrateo el gasto en alimentos (aquí no incluyo aceite de oliva, electricidad, agua, especias ni sal) el precio medio por ración de un buen pescado fresco + ensalada ecológica + bebida + postre de yogur está sobre los 5-6 €. No me parece desorbitado.

Aunque oficialmente digo que estoy a dieta, simplemente al dejar de comer mierdas y cuidarme más  he conseguido bajar de peso sin esfuerzo. No he pisado el gimnasio, aunque falta me hace. El ejercicio ya no me gusta (antes estaba enganchada al running, pero como lo dejes el cuerpo se acomoda rápido a no hacer nada), pero sé que en primavera me va a tocar trabajar duro en la huerta, en el jardín y en el gallinero (oh sí, huevos frescos). Seguro que adelgazo más gracias al “agrofitness“,  ¡tengo que patentarlo! En lugar de mallas y deportivas, ¡sombrero de paja y peto vaquero! Estamos pensando en ampliar la familia y adoptar un perro lazarillo que esté retirado. Espero que se lleve más o menos bien con el aristo-gato :)

Parches anticonceptivos y alopecia femenina o caída del cabello

Foto: www.sinembargo.mx

¡Buenas tardes! Hace algunos meses escribí un post un poco extenso sobre la presunta relación entre alopecia y Nuvaring – anillo vaginal anticonceptivo  por una razón “de peso”: su efecto anticonceptivo se lleva a cabo por varios mecanismos, pero el principal es el efecto del etonogestrel sobre la hormona LH. El
etonogestrel inhibe la liberación de la hormona que se encarga de ovular,  así como altera el moco cervical y el endometrio en el hipotético caso de que se produjera ovulación, para ponérselo difícil al esperma o evitar que el cigoto se implante.  El etonogestrel es el metabolito activo del desogestrel, un derivado de la hormona 19-nortestosterona. Es decir, se trata de un andrógeno. 

Lo creáis o no, los andrógenos son importantes en el ciclo menstrual y en el metabolismo de la mujer, siempre y cuando sus valores estén equilibrados respecto a nuestras hormonas femeninas. En los hombres también sucede, pero al contrario.

Un exceso o desequilibrio de hormonas masculinas en la mujer (andrógenos) conlleva desajustes menstruales (ojo, también pasa cuando hay un exceso de hormonas femeninas). Cuando los andrógenos están más altos de lo normal sale mucho acné, vello, seborrea excesiva y también puede provocar alopecia. En los hombres, un exceso de hormonas femeninas puede provocar ginecomastica (se les desarrolla el pecho como a las niñas durante la pubertad).  En este otro post os contaba que hay un estudio publicado por Murcia Salud en el que desestima que Nuvaring androgenice porque no disponen de datos estadísticos significativos (es decir, le sucede a una minoría tan marginal de chicas que ni merece la pena estudiarlo más).

Sin embargo, fuera de nuestras fronteras, el laboratorio farmacéutico Bagó (Argentina) ha tenido a bien traducir un estudio publicado en la revista “Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica y colgarlo en su página web. En este estudio, que por cierto data de 1990, se advierte de que: “En pacientes más sensibles, el efecto androgénico parcial de los progestágenos puede promover o agravar trastornos cutáneos“. 

Han pasado 25 años y no podemos hablar de que sea una conclusión “actualizada” respecto a los estudios que se hayan podido desarrollar en la actualidad. No he sido capaz de encontrar ninguno más reciente (al margen del murciano). Pero sí comparto una realidad y es que cada mes mínimo dos o tres chicas me escriben un e-mail muy preocupadas porque desde que utilizan los parches o el Nuvaring su cabello no deja de caer. Mi consejo siempre es el mismo: consulta con tu médico o con tu ginecólogo cambiar de método anticonceptivo y así valorar los resultados. 

Volviendo a los parches anticonceptivos (EVRA), que me enrollo como las persianas si me dan cuerda, su composición es norelgestromina y etinilestradiol. La norelgestromina es también un derivado de la testosterona y es un anticonceptivo catalogado de segunda generación. Según el blog del Instituto Palacios, copio y pego:
“Entre los derivados de la testosterona tenemos, entre los más populares,
los de segunda generación:  el levonorgestrel, norgestimato,
norelgestromina 
y Dienogest. Y los de tercera generación:  gestodeno,
desogestrel y etonogestrel”. Instituto Palacios.

Por tanto el parche transdérmico sería un anticonceptivo de segunda generación y el anillo vaginal, de tercera. 

Conclusión: si usas el parche anticonceptivo o el anillo vaginal y se te cae el pelo, tranquila, no pasa nada, lo más probable es que cuando dejes de usarlo o te cambies por otro método que te recomiende tu doctor, el cabello seguro que se recupera :) Be positive!

Fuentes: 
http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/ginecoweb312.htm
http://vds.vademecum.es/principios-activos-farmacologia#g03aa13_1
http://www.institutopalacios.com/blog/que-anticonceptivo-hormonal-elegir-y-por-que/

http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19726&idsec=453





Tricotilomanía (arrancarse el pelo), tricofagia y el síndrome de Rapunzel

Hace poco estaba con unas amigas y conocidas (a la mayoría no le queda muy claro a qué me dedico exactamente, ni tampoco les interesa, así que genial). Una hizo un comentario que me llamó -obviamente- la atención: “¡Tías, qué fuerte! Viniendo en el metro he visto a una tía dándose tirones de pelo mientras iba leyendo un libro, se ha arrancado uno lo ha mirado y lo ha tirado. Luego se ha arrancado otro pelo, ha mirado el bulbo de la raiz y se lo ha comido”. Como comprenderéis, el hecho de dar consultoría a chicas que padecen tricotilomanía es algo bastante habitual debido a mi trabajo, y preferí no hacer ningún comentario: mejor ignorar y no entrar al trapo dado que no estaban interesadas en conocer más sobre la tricotilomanía y los motivos, al margen de esta anécdota bizarra.

En realidad, la tricotilomanía o el hecho de arrancarse el pelo (en menor o mayor grado) es un trastorno de control de impulsos que afecta a un 5% de la población (20 millones en todo el mundo), así que tampoco es algo tan sumamente extraño ni minoritario. Normalmente sucede en chicas jóvenes durante la adolescencia (3.5% del total), y suele responder a cuadros de ansiedad (en muchas ocasiones debido a malos tratos o a otros trastornos psicológicos de la personalidad o de la conducta). La edad clave va de los 9 a los 13 años. La tricotilomanía no siempre ocurre en estado consciente, a veces se da durante el sueño (tricotilomanía automática aguda). El 90% de los casos responde a un TOC (trastorno obsesivo compulsivo).

En primer lugar, si has llegado hasta aquí buscando información sobre porqué “haces eso que tanto te avergüenza como arrancarte tu propio pelo”, no estás sola. Hay miles de chicas en tu misma situación. Millones. No lo puedes evitar y eso te hace mucho daño, principalmente por dos motivos: primero por las calvas y la dificultad de peinarte bien para poder taparlas, y segundo, porque te avergüenzas mucho de todo esto y tratas de ocultarlo. Conozco casos aislados que sí han logrado superarlo al 100% ya bien pasada la veintena, con una fuerza de voluntad más dura que el acero para barcos acorazados. Aunque no es imposible superarlo sola, ahorrarás mucho tiempo, mucho esfuerzo y muchas secuelas (tanto físicas como psicológicas) si buscas YA la ayuda de un profesional especializado.

Un psicólogo elaboró una encuesta en el año 2007 y determinó que el 90% de las personas afectadas de tricotilomanía se arrancan el cabello de la cabeza,  seguido del pubis (28%), las cejas (22%) y las pestañas (18%). Las pestañas tardan, como mínimo, 6 semanas en crecer. Este psicólogo empezó a arrancarse el pelo con sólo 4 años. Su madre le ataba los dedos con esparadrapo, y sufrió acoso escolar. Descubrió lo que le pasaba mientras estudiaba Psicología en la Universidad. El artículo de 2007 muestra a ese psicólogo (Juan Manuel Quesada) felizmente recuperado, casado y con tres hijos pero reconoce que “no se puede confiar, pues es una enfermedad que siempre vuelve”.

El síndrome de Rapunzel es en realidad tricofagia a lo largo del tiempo, es decir, el hecho de arrancarse y comerse el propio cabello. Se puede ingerir el pelo completo e incluso mechones, pero a veces -como nuestra amiga del metro- se sigue un ritual: seleccionar el cabello palpándolo con los dedos, arrancarlo, tocar el bulbo de la raíz con los labios, saborearlo y masticarlo. 

El problema de esta tendencia, y de ahí el término “Rapunzel”, son los problemas físicos cuando el estómago y varios metros de intestino quedan recubiertos de pelo: se producen dolores muy fuertes, reflujo gástrico y lo que es peor, obstrucciones que terminan en quirófano. Normalmente requiere cirugía abdominal. A la  maraña de pelo ingerida se denomina “tricobezoar”, y puede adquirir la forma cilíndrica de los intestinos o de la cámara interna del estómago (ver foto arriba). El diagnóstico se complica mucho porque lo habitual es que el o la paciente no diga al médico que se come el pelo.

¿Hay solución? . Requiere tratamiento profesional y también cierto refuerzo o mantenimiento con el tiempo para evitar recaídas. Normalmente incluye terapia, coaching y en casos más graves: fármacos (administrados por un psiquiatra). También se puede probar con acupuntura de manera combinada con la terapia psicológica (para controlar la ansiedad) y en ocasiones, hipnosis. Muchas veces, en paralelo, se lleva posticería indetectable (que no te puedes quitar en casa a no ser que seas hábil con los alicates y tengas ojos en la espalda) para disimular la alopecia, y que sea muy complicado que tengas acceso con los dedos a las zonas más debilitadas donde más te lo arrancas.

Según la encuesta de 2007, este psicólogo advierte: “El 95% de los participantes en la encuesta, tanto tratados como sin tratar, reconoce que sólo ha podido estar entre uno y tres días sin tirarse del pelo. “Aguantar más tiempo es una tarea realmente complicada”, afirman.

En mi exeriencia particular… no quiero ser tan catastrofista. En dos años he conocido ya tres casos de tricotilomanía totalmente superados, y algunos que están muy controlados (con ciertas recaídas). No soy psicóloga. Sí lo intenté y cursé la carrera algunos años por la UNED, pero finalmente lo dejé porque estaba mucho más centrada en mi trabajo. No es bueno pensar que es imposible superar un problema, y que lo normal es estar todo el día metidos en casa, compadeciéndonos a nosotros mismos y automutilándonos. El primer paso es reconocer que existe un problema y el segundo es buscar ayuda.

Las actividades sedentarias: ver la tele, estudiar, estar con el ordenador, leer… suelen propiciar este hábito, mientras que practicar deporte o estar en compañía de más gente lo evita.

Es muy normal que te sientas culpable, inútil, triste, impotente, frustrada e incomprendida.  No sirve de nada que te digan: “Pero deja de arrancarte el pelo ya y ten más fuerza de voluntad, si es muy fácil, simplemente no lo hagas si te entran ganas”. Se trata de un trastorno que, al igual que las personas que sufren asma por ejemplo, necesita tratamiento. Es muy complicado, sin ayuda, que superes ese hábito por ti sola (no es imposible, pero sí improbable). No tienes por qué pasar por todo esto tú sola. No tengas miedo de  contar este problema a tu médico de cabecera, no te va a juzgar y podrá recomendarte especialistas. Dar ese primer paso es lo más valiente, a partir de ahí, seguro que todo irá bien :)

Fuentes:
- http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082005001200012
- http://es.wikipedia.org/wiki/Tricotiloman%C3%ADa
- http://es.wikipedia.org/wiki/Dermatiloman%C3%ADa
- http://es.wikipedia.org/wiki/Tricofagia
- http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/10/05/neurociencia/1191605157.html

¿Qué porcentaje de cana significa #34, #44, #60, #51… en prótesis capilares y en pelucas sintéticas?

Ejemplo de peluca canosa.

El otro día os hablé de la importante diferencia entre FS, F, T y P cuando queréis comprar pelucas online y os encontráis en la diatriba de elegir una opción de entre todas las posibilidades (respecto a pelucas sintéticas sobre todo, pero también sucede con las extensiones).

Por otro lado, podemos tener las mismas dudas pero cuando tenemos que elegir una prótesis o una peluca con porcentaje de canas. Normalmente los pelos canosos comienzan en el número 34 (vaya usté a saber por qué en el 34 sí y no en el 84) y dependiendo de la marca normalmente son los siguientes: 34, 36, 38, 40, 44, 48, 51, 59, 60.

En otras muchas marcas habrá seguramente más o menos opciones de códigos, pero estos son los números más habituales en las marcas de pelucas.  También en ocasiones se trabaja con pelucas de pelo natural, pero ya os dije que en esos casos compensa que el pelo blanco de la cana sea sintético.  La buena noticia es que existen las pelucas canosas, cosa que hace veinte o treinta años era algo impensable que tuvieran ese “realismo”:

Insisto, depende de cada marca, pero normalmente los códigos de color significan esto:

34: base 4 (castaño oscuro) con un 25% de cana.
36: base 6 (castaño medio ceniza) con un 25% de cana
38: base 8 (castaño muy claro / rubio oscuro ceniza) con un 25% de cana
40: base castaño muy oscuro – casi negro, con sólo un 5% de cana
44: base 4 (castaño oscuro) con un 50% de cana. 
48: base 8 (castaño muy claro rubio oscuro ceniza) con un 30% de cana
51: base negro con 80% de cana (pelo muy gris).
59: base negro con 90% de cana (pelo prácticamente blanco)
60: totalmente blanco canoso. La ventaja de que sea sintético es qeu no se pone amarillo el pelo.

Los que acaban en 6 ó en 8 son pelos marrones o rubios canosos, los demás tiran a gris e incluso ligeramente a violeta. 

Normalmente las cabezas no tienen un % homogéneo de cana por igual, sino que el cabello más blanco se encuentra en el frontal y sienes, mientras que en la parte de la nuca hay muy pocas canas o ninguna. No es raro encontrar combinaciones como 51/ 44/34.  El primer número te dice el % de canas en el frontal, el segundo el % de la zona vértex y el último la zona posterior por debajo de la coronilla. La transición de un color a otro se hace gradual no en plan zebra.


¡Espero que os haya servido de interés!

John Travolta se quita la prótesis capilar y se hace un selfie en el gimnasio

Fuente de la imagen: 20minutos.es

Dicen que es muy difícil que el mítico actor, protagonista de “Fiebre del sábado noche” y “Grease”, muestre su alopecia en público. De hecho es tan coqueto y celoso de su imagen personal que fue de los primeros actores de Hollywood en usar bótox. Difícilmente se le ve sin prótesis capilar o sin gorra, y si acaso sucede, es por exigencias del guión: sólo en “Desde París con amor” y en “Salvajes”.

Sin embargo, sus prótesis capilares (tras un fallido implante de pelo) han sido motivo de risas en muchas ocasiones, sobre todo por sus estilismos sobre la alfombra roja. Recientemente el también actor Jon Cryer (“Dos hombres y medio”) confesó en un talk show de televisión que usa fibras capilares, y no dudó en hacer un chascarillo sobre “Bald Travolta”.  Podéis ver el vídeo de  Jon Cryer hablando de las fibras capilares aquí.

Hace unos días, nadie sabe muy bien por qué, Travolta accedió a hacerse un selfie con un fan, el cual no dudó en subir la foto a Reddit. Y aquí tenemos al inefable John Travolta luciendo calva en todo su esplendor. Sinceramente, mucho más atractivo rapado a sus 60 años que con casi media peluca super densa y negra.
¿Qué preferís? ¿Travolta con o sin prótesis? ¿Tupé a lo Danny Zuko o cartonaje?

¿Qué peluca elegir en función de la forma de tu cara / facciones de tu rostro?

Florence: tan guapa que parece un diseño de ordenador

No todas somos tan bellas como Florence Colgate (imagen). Habrá a quien no le parezca una chica atractiva pero matemáticamente es perfecta. Esta joven británica cumple con el paradigma de la proporción aurea de Fibonacci en su cara. El resto de los mortales somos, en la mayoría, asimétricos (y mucho).

Tampoco es raro ver chicas muy monas salvo por un sólo detalle que destroza el conjunto. Como si la naturaleza lo hubiera descompensado a propósito: “¿Así que eres guapa, alta, delgada, fotogénica, con ojos grandes y pómulos a lo Sofía Loren? Pues toma nariz de boxeador”. De hecho, una compañera de la facultad que respondía exactamente a esa descripción, fue a apuntarse a una agencia de modelos y lo que le ofrecieron era trabajar allí, sí, pero repartiendo flyers en la puerta de los desfiles. Facepalm.

Afortunadamente, el pelo (tanto biológico como postizo) puede funcionar como un complemento más que realce nuestras virtudes y disimule (o esconda) nuestros defectos faciales, siempre y cuando estés bien asesorada. ¿Sabíais que se puede corregir un ojo más grande que otro o una ceja más alta que la otra simplemente cambiando la posición de la raya? Yo no lo sabía  hasta hace poco. Y funciona de manera instantánea, ¡el efecto óptico es inmediato y podría pasar casi casi por cirugía.

Hace poco vino una chica guapérrima a ver pelucas, de esas que dan envidia (cochina). Le ofrecimos un modelo más discreto, con la posibilidad de peinarse hacia atrás y de menor densidad en el frontal para evitar el efecto “casco” de la suya. El problema es que, al retirarse el flequillo cortina exageradamente tupido que le comía la mitad de la cara, se le iba el ojo derecho. Padece estrabismo. En lugar de utilizar todo el día las gafas, ella prefiere disimularlo así, llevando un buen flequillo.

Mofletes, mandíbula ancha, una frente exageradamente grande o una cicatriz -siempre y cuando acompleje a la persona- pueden disimularse también con según qué estilismo,  y mejorar el conjunto :) Inclusive hay colores que remarcan o suavizan las facciones, rejuvenecen o envejecen. También con según qué estilismos se consigue potenciar la feminidad de los rasgos faciales (lo hacemos mucho con clientes transexuales).

Por tanto, en función de la forma de tu cara / facciones de tu rostro, ¿qué peluca o estilismo te quedará mejor? En otra ocasión os hablaré de la elección del color. Esto va por fascículos :)

Cara redonda: en ocasiones es por genética peses lo que peses, y en muchas otras es el resultado de engordar en exceso cuando tienes la cara ovalada, como es mi caso. Lo más recomendable es una peluca que afine el rostro con la frente despejada, y estilismos que den volumen en la coronilla.

Por ejemplo:

Peluca Olive
Peluca Olive- Sepia
Peluca Peony- Sepia
Tiffani Amber Thiessen







 


Rostro con forma de diamante: barbilla puntiaguda y frente más ancha. El flequillo de lado es la mejor opción. Además, puedes aportar volumen de medios a puntas para compensar un mentón demasiado fino.


Peluca Amaya – Sepia
Peluca Avalon – Sepia

Rostro cuadrado: frente y mandíbula ancha y cuadrada, con un ligero aspecto masculino. Evita los flequillos rectos y las melenas a la altura de la barbailla. Te favorecerán muchísimo más los cortes muy desfilados y capas vaporosas marcadas, sobre todo hasta los hombros.

Paris Hilton tiene la cara cuadrada.
Peluca Ángela – Estética
Peluca Lili – Equal

Rostro ovalado: si tienes la suerte de tener rostro ovalado, todas las pelucas te quedarán bien o muy bien. Liso, largo, corto, rizado, ondulado… qué más da. Lo único que “debería preocuparte” es la elección del color según tu edad o tono de piel.

Peluca Megan – Sin Identidad
Peluca Monika

El post del viernes: seis clases de personas tóxicas que me he propuesto evitar en 2015

¡Hola! Yo he sido una persona tóxica. Muy tóxica. No me importa reconocerlo, es la pura verdad. Sucedió entre 2004 y 2008, sobre todo los peores años fueron de 2005 a 2008. Tuve una depresión debido al complejo por mi problema de alopecia femenina areata, y no quise hacer terapia. Empezaba a ir pero al poco lo dejaba, y no hacía ni caso. La gente de mi entorno sufrió mucho con mis cambios de humor, mi apatía y el hecho de no querer salir de casa todo el día enganchada a internet. Perdí años académicos y un trabajo (no era gran cosa, pero nunca se sabe). También terminé con una pareja y le hice mucho daño a mi familia por la actitud que tenía, y por cómo pagaba mis frustraciones con todos ellos.

Paradójicamente me comportaba mejor con mis amistades, tenía tal vergüenza de que “descubrieran mi terrible secreto” que trataba de comportarme con normalidad (pero eso sí, aislándome y apartándome poco a poco, ahora sólo mantengo contacto con dos o tres personas máximo de aquella época).

Para mí, lo peor que podía suceder es que en mi entorno social se enterasen del “problema”, ¡qué vergüenza por favor! ¡Con lo popular que había sido! ¡Mejor me quedaba enclaustrada en mi casa! Todo esto seguro que os suena. Ahora, tras haber madurado (un poco jejeje) y haber hecho de verdad terapia completa en un bajón que me dio en 2011, me parecen gilipolleces propias de una persona con un ego de aquí a la luna y una vida tan simple que sólo se preocupaba por su imagen (su pelo) y le importaba un carajo lo que sintieran los demás. Sólo dos amigas muy íntimas sabían qué pasaba, pero le quitaron importancia por ayudarme (cosa que me hacía rabiar más, ¡cómo iban a entender ellas mi terrible sufrimiento si a pesar de sus problemas objetivamente más graves mantenían un pelazo!).

Seguramente de no haberme tragado tanta ponzoña, habría tenido una vida más normal, habría aceptado la beca que me ofrecieron para terminar los estudios en California y mi vida no tendría absolutamente nada que ver con lo que es ahora. No sé qué pensar. Tengo que estar agradecida porque las cosas me van bien en la actualidad (y tampoco me han ido del todo mal nunca, tengo una buena capacidad de adaptación), pero no puedo evitar imaginar qué podía haber sido. Tantas oportunidades perdidas y todo el daño gratuito que he hecho a personas que simplemente buscaban mi bienestar.

Miles y miles de chicas tienen problemas de salud muchísimo más graves y siguen adelante en la vida, con ilusión y coraje, superándose a sí mismas día a día. Durante dos años estuve totalmente estancada, inútil, amargándome y lo que es peor, amargándoles la vida a los demás. Obsesionada con tratamientos poco efectivos y experimentando con fármacos que en algunas ocasiones me provocaban dolor crónico, más depresión y otros efectos secundarios como para volver loco a cualquiera (en realidad tampoco he tenido suerte con los médicos, eso sí es objetivo. De haberme diagnosticado bien en su momento la psoriasis y alopecia areata ahora quizá tendría pelazo, o a lo mejor tampoco).

Lo que resulta paradójico es que evito sobremanera a las personas que responden al mismo perfil y actitud que “mi antiguo yo” durante esos ominosos años. Me producen rechazo casi instintivo, ¡no puedo evitarlo, es superior a mí! El otro día, leyendo un diario online me detuve en un artículo sobre las seis personas tóxicas a evitar en 2015 (como propósito de año nuevo) y es totalmente cierto. De esos seis tipos, yo he formado parte, en el pasado, de cuatro. Tal cual los describen:


1) Las personas que no te permiten evolucionar y hacen que te estanques.
2) Las personas que te estresan.
3) Las personas que te hacen daño.
4) Las personas que no te aportan nada.

Aparte, en el artículo original, también destacan dos más: las mentirosas compulsivas y las aprovechadas.

Centrándome en las cuatro de arriba, es la versión involucionada de mí misma. Lo que era. Descargar mis frustraciones en los demás y tener una dependencia emocional tremenda con parejas. Era capaz de estresar hasta a mismísimo Santo Job con mis neuras y con mi inseguridad absoluta. He hecho mucho daño a mis seres queridos, y por supuesto no les he aportado absolutamente nada positivo en esa época de mi vida. Solo parasitarles la energía vital cual vampiro. Lo que me resulta sorprendente y paradójico es que el karma me trata bien después de todo ;-)

A toro pasado todo se ve mucho más fácil, y todavía sigo sintiendo vergüenza de mí misma en aquella época. Hay gente que sufre, y mucho, por todo esto. Es lógico, yo me creía víctima (victimismo total y absoluto) pero desde un prisma objetivo, era el verdugo. Verdugo principalmente contra mí misma  y contra las personas de mi entorno cercano. No tenéis por qué pasar por esto vosotras solas. Hay profesionales que pueden brindaros ayuda. ¿Si estás acatarrada no tomas medicinas? ¿Acaso no te pones minoxidil todas las noches? ¿Por qué no curar y prevenir enfermedades de la mente también?

Soy de las afortudadas que he podido pillarlo a tiempo. Muchas otras chicas no tienen la misma suerte ni la misma posibilidad tampoco. Y degeneran. Degeneran en trastornos obsesivos-compulsivos, crisis graves de ansiedad, disociaciones de personalidad, bipolaridad e incluso psicosis (no es que les dé por disfrazarse de abuela y apuñar a Janet Leigh en la ducha ni mucho menos jejeje, sino que se pierde el contacto con la realidad). Lo mismo que sucede con un catarro mal cuidado que degenera en una pulmonía de caballo.

¿Mis consejos? Mandad a tomar por culo el ordenador. Salid de casa. Haced cosas que os hagan sentir bien, recuperad el contacto con los demás y con la vida. Manteneros ocupadas, si te gusta patinar: hazlo. Si te gusta cantar, ¿por qué no montas un grupo? ¿Por qué no pasas más tiempo en familia? ¿Por qué no ir de excursión el domingo? ¿Por qué no retomas ese curso que tanto querías hacer? ¿Por qué no te apuntas a un gimnasio o como voluntaria en un comedor social?

Si crees que tú sola no puedes con esto, pide ayuda. La gente que quiera tu bien estará encantada de echarte una mano, las dos, una pierna, un brazo o lo que haga falta. Seguro. De verdad.

Fuente: http://codigonuevo.com/6-tipos-de-personas-toxicas-que-debes-dejar-de-lado-en-2015/

Qué significa F, FS, o P en los tonos de pelucas sintéticas? FS4/30, F4/30, P4/30…

Creo que este post puede servir de mucha utilidad a la gente a la que le gusta comprar pelucas online  o extensiones. Siendo totalmente sincera: en 2012 hice mi primera importación de pelucas sintéticas desde USA y no reparé en ello. En el pedido dije que me mandaran “de todo un poco” para tener variedad (aunque de poco nada, por lo menos eran 200 ó 300 cajas, ya ni me acuerdo). Algunas combinaciones eran un verdadero horror histriónico para mi gusto, así que están en el almacén muertas de la risa. Paradójicamente, lo creáis o no, a veces hay personas que me llaman o me escriben motu proprio para pedirme esos modelos en concreto. ¡Si es que en gustos no hay nada escrito!

Por norma general los códigos de mezclas de tonalidades son bastante parecidos de un fabricante a otro. No suele haber más de un tono de diferencia por arriba o por abajo. Algunas marcas los comparten literalmente: te envían el anillo de color y son exactamente iguales (salvo por el logotipo).

Normalmente esto se aplica a las marcas de pelucas sintéticas, pero algunas también lo trabajan en pelucas de pelo natural, como Jean Renaud o Revlon.

Los números comienzan en el 1 ó 1b (que es el negro o el castaño más oscuro prácticamente negro) y avanzan a los más claritos. El 2 es un castaño oscuro, el 3 no suele existir, el 4 es el castaño, el 6 es un rubio oscuro, el 12 es rubio clarito etc etc hasta el platino 613 ó el blanco 60 (aunque el 60 es más bien para blanco canoso, aunque hay gente que hace cosplay y que le mola). Los castaños cobrizos y caobas suelen ser el 30 / 33. Y los grises el 34, el  44 y el 52 ó 54 en función del porcentaje.

Normalmente se incluye una tabla con fotos de los colores junto a cada número para que sirva como orientación. Pero ya sabemos lo que pasa, por mucho que haya un muestrario nada como poder comprobar los colores, valorarlo y probárselas en persona.

Por supuesto hay pelucas de un solo tono, es decir, plano: 1b, 2 y 4 son bastante naturales para mi criterio. A medida que subimos hacia los castaños claros o rubios, que sean perfectos y monocromáticos se puede notar más. Nadie tiene un rubio perfecto, ¡ni la chica del anuncio de tinte, vaya! Generalmente se mezclan los colores para que los colores de las pelucas tengan matíces y sean más fidedignos, aparte que ya sabemos que las mechas aportan mucha luminosidad (sobre todo si estás con la quimio es necesario).

Entonces, cuando vemos aparte de los números una letra delante… ¿qué carajo quiere decir? F4/30, FS4/30… ¿qué significa? ¿Y qué diferencia hay entre la F y FS? ¿Es importante?

Pues sí, y mucho:

F significa Fade, es decir, difuminado. La fibra se mezcla al 50% y lo que se pretende conseguir es un tono más o menos uniforme pero obviamente con reflejos. A mí me gusta mucho el F4/27 por ejemplo, porque el tono 27 le aporta mucha luz al castaño plano #4 (para mi gusto personal, no trato de sentar cátedra).
Por ejemplo esta peluca es un Fade 27/613:

Imagen: Peluca Rio – Sepia

FS significa FROST, que es algo así como escarchado. Normalmente son pelucas con base oscurita (castañito, rubio oscuro…) con mechas bastante claras (con varios tonos de diferencia) para iluminar bien la zona frontal. Uno de los más habituales es el FS8.27.613 (a mí me gusta mucho, es un castaño claro con mechas rubio dorado y platino). Importante: las mechas van a proporción 70%-30% y están más acentuadas en la zona frontal, para iluminar la cara. De medios a puntas no se perciben tanto.

Peluca F8.27.613

P es P de Piano. No, no me estoy quedando con vosotras. Se denomina estilo Piano Key, es decir, como cuando las teclas negras destacan respecto a las demás en el teclado. Personalmente me parece una mezcla bastante discreta si lo comparamos con la opción Frost, aunque decir Piano dé la sensación de ser mucho  más llamativo o farandulero. Todo lo contrario. Los colores se mezclan al 50% pero con mechas (no difuminados) ó al 33% (más o menos) si son tres tonalidades. La combinación más habitual es P4.27.30 (tono castaño, tono terracota y tono rubio dorado todo a mechas).

Imagen: peluca Omega tono P4.27.30

T. La T es de To. Literalmente: “a”, pero no a de abecedario sino de preposición. Por lo tanto una peluca que sea 2T30 significa que la zona de la raíz es un 2 (un castaño oscuro) y se va aclarando a castaño medio chocolate 30. Se trata de pelucas cuya raíz es más oscura para simular que te ha crecido el pelo y te hace falta un tinte (lo creáis o no hay señoras que sienten total y absoluto rechazo por las pelucas así).  También hay modelos tipo californiano como por ejemplo 2T4.27, es decir, raíz oscura (2) que se va aclarando a 4 (castaño) en la mitad y termina en 27 (rubio dorado) en las puntas.

Imagen peluca Heather 2T4.27

¿Qué elegir?

Si os gusta llevar mechas y que se note que sean mechas, la opción sería FROST (FS). A mi juicio son las que más iluminan sobre todo el arco de la cara (la zona frontal).

Hay personas que les gustan las mechas pero que no destaquen tanto, por lo que P (piano) es una buena opción, pues el tono es más homogéneo y las mechas están más repartidas en general.

Fade es la opción, a mi juicio, más discreta. Reflejillos (sobre todo si son mezclas F4/30 – F4/27).

La ventaja de comprar pelucas sintéticas de colecciones cerradas (como por ejemplo Sepia, Estetica, Gabor, Equal, Noriko, Rene of Paris….) es que lso diseños son mainstream (están inspirados en las melenas que se ven en nuestro día a día) y por tanto las mezclas no suelen ser muy histriónicas ni rechinantes (ojo, que no suela no significa que no lo haya, también venden muchas pelucas de pelo negro con mechas platino, amarillo pollo o pelirrojo violín tirando a fucsia).

Qué significa F, FS, T y P en las tonalidades de las pelucas o extensiones?

Creo que este post puede servir de mucha utilidad a la gente a la que le gusta comprar pelucas online  o extensiones. Siendo totalmente sincera: en 2012 hice mi primera importación de pelucas sintéticas desde USA y no reparé en ello. En el pedido dije que me mandaran “de todo un poco” para tener variedad (aunque de poco nada, por lo menos eran 200 ó 300 cajas, ya ni me acuerdo). Algunas combinaciones eran un verdadero horror histriónico para mi gusto, así que están en el almacén muertas de la risa. Paradójicamente, lo creáis o no, a veces hay personas que me llaman o me escriben motu proprio para pedirme esos modelos en concreto. ¡Si es que en gustos no hay nada escrito!

Por norma general los códigos de mezclas de tonalidades son bastante parecidos de un fabricante a otro. No suele haber más de un tono de diferencia por arriba o por abajo. Algunas marcas los comparten literalmente: te envían el anillo de color y son exactamente iguales (salvo por el logotipo).

Normalmente esto se aplica a las marcas de pelucas sintéticas, pero algunas también lo trabajan en pelucas de pelo natural, como Jean Renaud o Revlon.

Los números comienzan en el 1 ó 1b (que es el negro o el castaño más oscuro prácticamente negro) y avanzan a los más claritos. El 2 es un castaño oscuro, el 3 no suele existir, el 4 es el castaño, el 6 es un rubio oscuro, el 12 es rubio clarito etc etc hasta el platino 613 ó el blanco 60 (aunque el 60 es más bien para blanco canoso, aunque hay gente que hace cosplay y que le mola). Los castaños cobrizos y caobas suelen ser el 30 / 33. Y los grises el 34, el  44 y el 52 ó 54 en función del porcentaje.

Normalmente se incluye una tabla con fotos de los colores junto a cada número para que sirva como orientación. Pero ya sabemos lo que pasa, por mucho que haya un muestrario nada como poder comprobar los colores, valorarlo y probárselas en persona.

Por supuesto hay pelucas de un solo tono, es decir, plano: 1b, 2 y 4 son bastante naturales para mi criterio. A medida que subimos hacia los castaños claros o rubios, que sean perfectos y monocromáticos se puede notar más. Nadie tiene un rubio perfecto, ¡ni la chica del anuncio de tinte, vaya! Generalmente se mezclan los colores para que los colores de las pelucas tengan matíces y sean más fidedignos, aparte que ya sabemos que las mechas aportan mucha luminosidad (sobre todo si estás con la quimio es necesario).

Entonces, cuando vemos aparte de los números una letra delante… ¿qué carajo quiere decir? F4/30, FS4/30… ¿qué significa? ¿Y qué diferencia hay entre la F y FS? ¿Es importante?

Pues sí, y mucho:

F significa Fade, es decir, difuminado. La fibra se mezcla al 50% y lo que se pretende conseguir es un tono más o menos uniforme pero obviamente con reflejos. A mí me gusta mucho el F4/27 por ejemplo, porque el tono 27 le aporta mucha luz al castaño plano #4 (para mi gusto personal, no trato de sentar cátedra).
Por ejemplo esta peluca es un Fade 27/613:

Imagen: Peluca Rio – Sepia

FS significa FROST, que es algo así como escarchado. Normalmente son pelucas con base oscurita (castañito, rubio oscuro…) con mechas bastante claras (con varios tonos de diferencia) para iluminar bien la zona frontal. Uno de los más habituales es el FS8.27.613 (a mí me gusta mucho, es un castaño claro con mechas rubio dorado y platino). Importante: las mechas van a proporción 70%-30% y están más acentuadas en la zona frontal, para iluminar la cara. De medios a puntas no se perciben tanto.

Peluca F8.27.613

P es P de Piano. No, no me estoy quedando con vosotras. Se denomina estilo Piano Key, es decir, como cuando las teclas negras destacan respecto a las demás en el teclado. Personalmente me parece una mezcla bastante discreta si lo comparamos con la opción Frost, aunque decir Piano dé la sensación de ser mucho  más llamativo o farandulero. Todo lo contrario. Los colores se mezclan al 50% pero con mechas (no difuminados) ó al 33% (más o menos) si son tres tonalidades. La combinación más habitual es P4.27.30 (tono castaño, tono terracota y tono rubio dorado todo a mechas).

Imagen: peluca Omega tono P4.27.30

T. La T es de To. Literalmente: “a”, pero no a de abecedario sino de preposición. Por lo tanto una peluca que sea 2T30 significa que la zona de la raíz es un 2 (un castaño oscuro) y se va aclarando a castaño medio chocolate 30. Se trata de pelucas cuya raíz es más oscura para simular que te ha crecido el pelo y te hace falta un tinte (lo creáis o no hay señoras que sienten total y absoluto rechazo por las pelucas así).  También hay modelos tipo californiano como por ejemplo 2T4.27, es decir, raíz oscura (2) que se va aclarando a 4 (castaño) en la mitad y termina en 27 (rubio dorado) en las puntas.

Imagen peluca Heather 2T4.27

¿Qué elegir?

Si os gusta llevar mechas y que se note que sean mechas, la opción sería FROST (F). A mi juicio son las que más iluminan sobre todo el arco de la cara (la zona frontal).

Hay personas que les gustan las mechas pero que no destaquen tanto, por lo que P (piano) es una buena opción, pues el tono es más homogéneo y las mechas están más repartidas en general.

Fade es la opción, a mi juicio, más discreta. Reflejillos (sobre todo si son mezclas 4/30 – 4/27).

La ventaja de comprar pelucas sintéticas de colecciones cerradas (como por ejemplo Sepia, Estetica, Gabor, Equal, Noriko, Rene of Paris….) es que las mezclas no suelen ser muy histriónicas ni rechinantes (ojo, que no suela no significa que no lo tengan, hay muchas pelucas rollo negro con mechas platino, amarillo pollito o pelirrojo violín tirando a fucsia).

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