Pasar de un parcial de clips a una prótesis capilar adhesiva, cómo hacerlo paso a paso

Más que un post cargado de tecnicismo respecto a manipulación y aplicación de este tipo de prótesis capilares, es algo más bien desde el punto de vista subjetivo. Ya sabéis que todo lo personal está basado en experiencias particulares y es totalmente discutible. O no. No se trata de un axioma, pero sí de una inspiración en base a algo que ya he pasado (no sólo yo, sino cientos de mujeres), además, cada día estoy en contacto con personas que comienzan con las prótesis o bien que llevan años pegándose el sistema en la cabeza. 

Mis días de gloria respecto a los clips se están viendo amenazados, pues he descubierto una pequeña calva de areata en el lateral derecho (siempre me salen en la derecha, pero normalmente detrás de la oreja, tipo ofiásica). Percibí algo de caída, pero estamos próximos al otoño y no le di importancia ninguna. Es más, no voy a someterme a ningún tratamiento farmacológico a no ser que pierda cejas y pestañas (por la expresividad de la cara, aunque las hay postizas que no se notan nada). Si es el pelo de la cabeza (o corporal)  me da absolutamente igual. Que se vaya al carajo.

Si esto me llega a pasar en cualquier momento entre 2005 y 2010, estaría ahora mismo encerrada en casa sin ganas de ver a nadie, ni de hacer nada, autocompadeciéndome y descargando mis frustraciones en cualquiera que tratara de ayudarme: familia, pareja, personal sanitario, etc…

Bueno, pues el paso de llevar un sistema de clips respecto a una prótesis pegada, requiere una serie de circunstancias tanto técnicas como emocionales.

1) Si necesitas dar el paso porque no hay pelo biológico que pueda sujetar el parcial correctamente cn clips, y que, por consiguiente te hace bastante daño, mentalízate de que una prótesis adhesiva supone un cambio de vida respecto a varios factores:

  – Económico: al requerir adhesivos y disolventes son sistemas que duran menos, y necesitarás hacer más gasto, no sólo en el propio pelo (prote) sino en el hecho de comprar los productos para los mantenimientos. Si optas porque te lo hagan en un centro especializado de prótesis capilares, lo cual es mucho más cómodo, entiende que el gasto se dispara (normalmente hay bonos). Otra opcióin más ahorradora es que utilices prótesis tupidas de materiales más gruesos, pero claramente se nota la diferencia respecto a las finitas y de densidad natural.

- Habilidad / interés: colocarlo en casa puede ser un día entretenido (hay gente a la que le gusta hacerse el mantenimiento y dedicarse tiempo) o un suplicio que termine con la prótesis rasgada, el pelo todo embadurnado de adhesivo, la cabeza a medio afeitar… en principio si eres torpe o exageradamente torpe sin intención de redimirte o ponerte las pilas, acude a un centro las primeras veces para que te expliquen paso a paso. Ahora bien, si decides seguir adelante tú solita, al principio tardarás el doble o el triple, necesitas ir muy despacio para colocarla bien (no sé ni la cantidad de veces que la he llevado totalmente torcida por hacerlo con prisas.

- Planificación, planificación, planificación: muchas personas que tienen hijos por imposición social se ven absolutamente desbordadas, frustradas y desesperadas cuando se enfrentan con resignación a cuadrar horarios con el trabajo y ¿ocio? respecto a la crianza de un niño: comidas, sueño, pediatra, juegos, guardería, colegio, extraescolares…  Hay otras personas que deciden ampliar la familia porque realmente les apetece, y toda esta conciliación va surgiendo de manera natural, sin agobios, aunque por supuesto poniendo mucho de su parte. Sin resignación y sin sentirse esclavo.

Si las palabras planificación / previsión respecto a usar y mantener la prótesis (sobre todo en verano por el tema de piscina, playas… o para seguir en el gimnasio) te generan ansiedad o agobio, no estás preparada para dar el salto. La decisión tiene que tomarse con naturalidad, e incluso con cierto entusiasmo (no me cansaré de repetir que el día que me afeité la cabeza por primera vez para mí fue una liberación, casi como cuando perdí la virginidad).

Obviamente el mantenimiento de una prótesis capilar es un millón de veces más simple que cuidar de un bebé, pero no deja de ser una dependencia: dependencia de tener un sistema de repuesto por si acaso, dependencia de adhesivos y de productos específicos, dependencia de tiempo para dedicarle a los mantenimientos, dependencia de tu habilidad y también depende de tu interés por llevarlo bien. Para muchas personas es un engorro indispensable, para otras es un placer dedicarse dos horas a la semana en arreglarse el pelo, y para otras es totalmente indifernete, como si prorratearas el tiempo que tardas cada día en lavarte los dientes (si sumas hilo y colutorio, son más de 30 horas al año).

Por tanto, si los clips no te solucionan la papeleta por la falta de cabello biológico, pero no estás todavía preparada para dar este salto, hay varias opciones salomónicas (ni tanto ni tan calvo) a tener en cuenta antes de agarrar una gilette.

Fuente: www.free-style.es – Peluca Ladisory

- Peluca. Aunque suene a ortopedia, no se tiene por qué notar, es más rápida y cómoda respecto a la sujeción de una prótesis con adhesivos (modelo peluca glueless) y aunque al principio te dé la sensación de que llevas una boina puesta todo el día (se olvida, como pasa con las gafas), puedes utilizarla sin adhesivos y sin la “tracción” de los clips combinánola con una wig grip. Se trata de una banda antideslizante que la sujeta mejor.  Eso sí, en verano, mejor ponerla sin wig grip.
Otra ventaja de la peluca es que la puedes quitar para dormir (es lo aconsejable) mientras que si estás quita-pon la tapa por las noches, terminarás desgarrando el perímetro del adhesivo, o corroyendo el pelo de tanto disolvente en apenas dos meses.

- Parcial con gomas. En lugar de clips en la zona delantera -que a veces tiran que da gusto- coloca una goma de cinturilla elástica y disimula detrás de las orejas. Estarás más limitada a los peinados porque se puede ver el invento, pero es un descanso. Ahora bien, la goma tiene que estar en suficiente tensión como para que no se te mueva. Personalmente el dolor de cabeza que me provocaba era un millón de veces peor que los clips, pero es que raramente aguanto diademas que presionen.

2) Si quieres dar el paso porque estás harta de los contornos de un sistema de clips, y quieres más versatilidad en el peinado (hacia atrás por ejemplo), ten en cuenta que cuando pasas la cuchilla estás en el punto de no retorno: no vas a poder sujetar tu parcial de clips hasta que vuelva a crecer.

Si aún así eres una chica decidida y estás dispuesta a seguir adelante con todas las consecuencias, a más cabello biológico debajo, más molestias cuando crezca tras el rasurado (aunque a ti te parezca que es una miseria y una caca de pelo, para el hecho de afeitarlo igual es demasiado), sobre todo por el picor y una menor duración de los adhesivos.

Reconozco que yo era del tipo 2. Aún tenía pelo para clips o reajustes, pero estaba tan harta de que se “notara” que llevaba extensiones (de hecho era obvio si me agachaba, por las costuras del frontal, así que lo tuve que comentar en la oficina con toda la naturalidad que fui capaz). Pasados dos años de vida protésica, llegó un momento en el que había recuperado tanto pelo en la zona delantera que necesitaba afeitarme la cabeza dos veces por semana. Acabé tan harta que me pasé a la peluca, y de la peluca a los clips (o reajuste). Y, de momento, tan feliz. Pero no creo que dure mucho la alegría en la casa del pobre, advirtiendo el tamaño de mi areata nueva. La voy a llamar Calvin Klein :)

Resistencia a la insulina y psoriasis, ¿hay relación?

Como curiosidad que compartí hace unos días, y no sé si con suficiente base científica, suelen darme brotes de psoriasis (leves pero incordian) poco antes de cada regla. Por lo tanto, investigué sobre si tuviera alguna relación (psoriasis en la mujer y ciclo menstrual) y si bien se han hecho algunos estudios, no son al 100% concluyentes pero sí que se presupone.

Por tanto, he seguido tirando del hilo, y según un estudio cofinanciado entre el Hospital de Brigham y la Universidad de Harvard, existe una presunta relación entre psoriasis, diabetes (recordemos que la resistencia a la insulina puede degenerar en diabetes de tipo 2, e incluso con padecer hipertensión.

Copio y pego directamente de su comunicado de prensa:

De acuerdo con los resultados de un estudio llevado a cabo por
investigadores del Brigham and Women’s Hospital y de la Facultad de
Medicina de Harvard en Boston (Estados Unidos) y publicado en la revista
Archives of Dermatology (2009;145:379-382), las mujeres con psoriasis
podrían tener un mayor riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión.


La psoriasis, enfermedad inflamatoria crónica de la piel, afecta a entre
el 1% y el 3% de la población. Estudios recientes indican que la
psoriasis está asociada con un mayor riesgo de otras enfermedades y
mortalidad. Según los autores, la inflamación sistémica en la psoriasis y
un aumento de la prevalencia de factores perjudiciales del estilo de
vida se han asociado con la obesidad, la resistencia a la insulina y un
perfil de riesgo cardiovascular desfavorable.


Los científicos, dirigidos por el Dr. Abrar A. Qureshi, estudiaron a
78.061 mujeres que participaban en el Estudio II de Salud de las
Enfermeras, un grupo de mujeres que en 1991 tenían entre 27 y 44 años de
edad. Las participantes, todas sin diabetes e hipertensión al inicio
del estudio, respondieron a una encuesta que incluía una pregunta sobre
los antecedentes de psoriasis en 2005 y fueron evaluadas sobre el
desarrollo de diabetes o hipertensión durante los 14 años de
seguimiento.


De las mujeres, el 2,3% reconoció haber sido diagnosticada de psoriasis.
Y, en total, un 2% de las participantes desarrolló diabetes y un 20%
hipertensión arterial. Las mujeres con psoriasis fueron un 63% más
propensas a desarrollar diabetes y un 17% a padecer hipertensión que
aquellas sin la enfermedad de la piel, relación que se mantuvo una vez
se ajustaron factores como la edad, el índice de masa corporal y el
tabaquismo.


Según señalan los autores, la inflamación podría ser una explicación
biológica posible para la asociación entre psoriasis e hipertensión así
como entre psoriasis y diabetes. No en vano, la inflamación es un factor
de riesgo de la presión arterial elevada y podría también contribuir a
la resistencia a la insulina, una fase anterior a la diabetes en la que
el organismo no responde a esta hormona reguladora de la glucosa. Por
otro lado, la terapia de esteroides sistémica u otros tratamientos para
la psoriasis podrían promover el desarrollo de la diabetes o la
hipertensión.

En negrita señalo algo clave de la investigación, y es que, la terapia para controlar la psoriasis también podría provocar diabetes o hipertensión como efectos secundarios del tratamiento.

Ahora bien, supongo que tratándose de un estudio promovido por la Universidad de Harvard, este sesgo se ha controlado como para obtener datos concluyentes,  ¡de lo contrario podríamos decir que la alopecia provoca arritmias y taquicardias, ya que son colaterales del minoxidil!

Pero, como conclusión de este estudio, destaco dos ideas muy importantes:

- Los investigadores aseguran la importancia de considerar la psoriasis como un trastorno sistémico en lugar de simplemente una enfermedad exclusivamente cutánea.
- Insisten en la importancia de seguir investigando para descubrir si la terapia dirigida a la psoriasis podría reducir el riesgo de padecer hipertensión o diabetes (esto contradice precisamente el sesgo de que se tratara de un efecto secundario del propio tratamiento para las lesiones de la piel). 


El estudio se publicó en 2009, pero existe otro posterior de 2011 en el que a partir de un estudio sobre 23 sujetos, trataron de relacionar el factor de necrosis tumoral TNF α con la resitencia a la insulina, pero en este caso el resultado fue negativo. “Factor de necrosis tumoral alfa” suena algo muy grave, pero se trata de una proteína (citoquina) asociada a las lesiones de la psoriasis en la piel.

Aquí tenemos los datos:


El componente más visible de la psoriasis es la enfermedad cutánea. Sin
embargo, evidencia reciente sugiere que la psoriasis es realmente un
desorden sistémico asociado a múltiples comorbilidades, como el síndrome
de resistencia a la insulina y la enfermedad cardiovascular. El factor
de necrosis tumoral alfa (TNF-α), una citoquina asociada a la psoriasis,
induce insulinorresistencia por diversos mecanismos, por lo que
probablemente sea una de las citoquinas responsables del desarrollo de
estas comorbilidades. El objetivo de este estudio es correlacionar la
severidad clínica, las concentraciones séricas del TNF-α, y el grado de
insulinorresistencia en pacientes con psoriasis atendidos en la consulta
externa de dermatología del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias
Madrid (CHDr.AAM – Panamá), durante diciembre de 2010.


Materiales y métodos: Estudio analítico, correlacional,
aleatorizado, abierto, con 23 pacientes con psoriasis y 8 sin psoriasis.
Se determinó peso, talla, índice de masa corporal, índice de severidad y
área de la psoriasis, glucemia, insulinemia, y concentraciones del
TNF-α. El análisis estadístico se realizó con EpiInfo y EpiDat.

Resultados: 56.52% de los pacientes con psoriasis era del sexo
femenino, 52.17% sufría obesidad, 65.22% tenía psoriasis leve, 17.39%
presentaba insulinorresistencia, y todos tenían concentraciones séricas
del TNF-α < 31.25 pg/ml.

Conclusiones: No existe correlación entre la severidad clínica de
la psoriasis y el grado de insulinorresistencia, ni con la glucemia y
la insulinemia de los pacientes con psoriasis estudiados. No existe
correlación entre el diagnóstico de psoriasis y la presencia de
resistencia a la insulina, ni con la elevación de las concentraciones
del TNF-α por encima de 31.25 pg/ml.

Por tanto, he leído el resumen dos estudios científicos que siguen protocolos rigurosos y universales. El estudio de 2009, Harvard-Brigham, estudió a 1.795 mujeres diagnosticadas de psoriasis, de las cuáles un 63%, es decir, 1.131 sujetos de estudio, eran más propensas a desarrollar tanto diabetes como hipertensión, de hecho, en cifras: 36 mujeres participantes (diagnosticadas de psoriasis) desarrolló diabetes, y  358 desarrollaron hipertensión. Esto no sucedió instantáneamente sino que a todas las participantes del estudio se les hace seguimiento durante 14 años. Por tanto, si el estudio se inició en 2005 y la publicación data de 2009, estas 395 mujeres con psoriasis desarrollaron o bien diabetes o bien hipertensión en cuatro años. Han pasado nueve años desde el inicio del estudio, por lo que seguramente haya más mujeres enfermas ahora. La muestra del estudio fue 78.061 individuos.

Por otro lado, el estudio de 2010 publicado en 2011 (Hospital Arnulfo Arias Madrid – Panamá) sobre 23 pacientes afectados por psoriasis y 8 sin psoriasis (muestra de 31 individuos) concluye que no existe ninguna correlación entre psoriasis, insulinorresistencia, insulinemia ni con la elevación de las concentraciones de factor tumoral alfa.

Honestamente no soy médico, no soy científico, no tengo ninguna formación sanitaria homologada, pero creo que un estudio científico sobre una muestra de 31 pacienes es una nimiedad en relación a los afectados de psoriasis en Panamá (seguramente 18.000 personas en 2010 sólo en la capital). De hecho, su muestra representaría al 0.12% del total, mientras que la de Harvard, en relación a la población del área metropolitana de Boston, estaría representando casi el 15% de mujeres diagnosticadas de psoriasis.

Personalmente creo que las conclusiones del ensayo de Harvard-Brigham podrían tener más credibilidad y que sí que exista una correlación científica entre psoriasis e insulinorresistencia :)

Fuentes:

Archives of Dermatology (2009;145:379-382)
 http://www.imbiomed.com.mx/1/1/articulos.php?method=showDetail&id_articulo=76375&id_seccion=3501&id_ejemplar=7595&id_revista=209
http://www.estudiabetes.org
www.desmotivaciones.es

Bicarbonato sódico para suavizar una prótesis parcial o peluca: con fotos paso a paso

No tenía idea de que la entrada del otro día pudiera haber despertado tanta curiosidad y entusiasmo. De hecho dos clientas me lo comentaron y otras tres me llamaron por teléfono para interesarse por los resultados. Así que al final me he visto obligada a tomar un poco de mi propia medicina y a hacer el experimento. El resultado: muy satisfactorio.

Para ello he usado una prótesis que compré en primavera de 2012 en Reino Unido. Supuestamente pelo europeo, y el coste al cambio euro libra rozó 400 euros (para una largura de 35 ó 40 cm no recuerdo) por lo que consideré que por ese precio probablemente sí lo fuera. Nada de nada. Anoche la saqué de la caja (llevaba más de 2 años metida ahí) y se trata de pelo indio remy normal. En esa época sólo había tenido contacto con cabello chino (bastante grueso y apelmazado) por lo que no me di cuenta, y además, estaba muy contenta con el cambio por lo fino y manejable que es el cabello indio en comparación.

Después del uso (unos cuatro o cinco meses 24×7) más los dos años confinada en una caja de madera junto con otras extensiones, os podéis imaginar el aspecto que tenía. Y ese olor dulzón de la descomposición de la queratina (no sé si lo habéis notado con piezas antiguas o muy antiguas).

Antes:

       

Después:


Lo que usé fue:
- Champú de uso frecuente (con ph 5.5, que es ligeramente ácido aunque en publicidad se hable de ph neutro para que la gente piense que es más suave que el borreguito de Norit).
- Bicarbonato sódico de Hacendado (puede ser cualquiera). Ph 9 (básico, sirve para abrir la cutícula).
- Vinagre de frambuesa Deliplus específico para el pelo. Si el experimento sale mal, siempre puedes aliñarte una ensaladita (Ph 3, es un ácido y nos servirá para cerrar la cutícula al final).

- Una cuchara de café (más pequeña que la de postre) y una cucharada sopera.
- Un vaso medidor para calcular un litro de agua (o una botella).

Paso a paso:

1- Desenredé el parcial, y creedme me costó bastante tiempo porque estaba el pelo replegado hacia la base (lo había metido en la caja sucio y con una tira de adhesivo de doble cara ultra hold en el frontal, que por cierto, después de dos años todavía pegaba).

2 – calculé una cucharada colmada de café y lo añadí a un chorro de champú.

3- Mojé el parcial con agua natural, ni fría ni caliente. Ahora en verano creo que se calientan las tuberías de nuestra casa y sale un poco calentorra.

4 – Apliqué la mezcla de champú y me sorprendió que empezara a salir espuma de manera casi instantánea a pesar de que la pieza estuviera sucia. Lo enjaboné desde la raiz hacia las puntas, siguiendo la dirección de la cutícula y pasando los dedos suavemente sin frotar. Esperé un par de minutos y aclaré con abundante agua natural.

5- Calculé un litro de agua en el lavabo y eché dos cucharadas soperas rasas de bicarbonato. Se trata de 2 cucharadas de café por cada medio litro, pero con las soperas rasas terminas antes.

6) Sumergí el sistema y puse un frasco de colonia para que no flotara.

7) Esperé cinco minutos y volví a aclarar bien. Quité un poco de humedad.
8) Empecé a echar el vinagre poquito a poquito, observando cómo se comporta la cutícula. Si la cutícula está muy abierta (bicarbonato alcalino), el ácido del vinagre lo que hace es cerrarla, y si es muy brusco se forman enredones (velcro). Así que lo hice muy poco a poco, acariciando con los dedos. Cuando todo el parcial estaba empapado de vinagre, lo desenredé muy despacio con un cepillo espeial que tengo para el pelo mojado.


9) Aclaré con abundante agua, lo puse en una toalla para absorber la humedad, lo cepillé y lo dejé secar al aire durante toda la noche, sin secador, sin plancha, sin estilarlo. El resultado es bastante bueno, el pelo está suave y brillante. Ojo, como es una pieza que no utilizo y que no me voy a poner, no puedo garantizar para nada que este truco del bicarbonato + vinagre recupere una pieza y que no se bufe ni se reseque tras usarla un par de días. De todas maneras, si muchas personas de pelo afro lo suelen hacer de vez en cuando sobre su cabeza para definir los rizos y evitar el encrespamiento, es una pista bastante elocuente. No obstante, como no lo he experimentado personalmente, prefiero no decir nada ya (porque hablar sin saber es lo más fácil del mundo, jeje, pero entonces la información que recibirán los lectores es totalmente inútil).

Datos a tener en cuenta:
- Cuando aplicas el champú + el bicarbonato en el pelo, o más adelante cuando se sumerge en la solución, es normal que el tacto sea como áspero. No te preocupes, es porque las cutículas se están hinchando. Por eso es muy importante que lo sumergas totalmente desenredado y no lo muevas, frotes ni hagas movimientos envolventes o circulares.
- Al aplicar el vinagre, sucede lo contrario: la cutícula se cierra, el pelo brilla mucho y el tacto es mucho más suave así como más fácil al cepillar.
- Es normal si se enreda algo, sobre todo de medios a puntas. Por eso aplica los productos despacio y observa cómo va reaccionando el pelo. Si se forma algún enredo, cepilla con paciencia y despacio, nunca metas tirones con el pelo mojado. Animaros a hacerlo con vuestras piezas más viejas o gastadas, ya que el coste es muy bajo (0.49€ el bicarbonato, y si no queréis gastaros dinero en comprar el vinagre Deliplus, podéis utilizar el de manzana).
- Lo de antes respecto al vinagre de frambuesa y la ensalada era una coña. Es un vinagre cosmético, no es apto para alimentación.

El man bun me gusta :)

Se trata de ese moñete que te recoges cuando estorba el pelo en clase o en el trabajo. Hacerlo es muy facil, es como una coleta, pero en lugar de liberar “el cabo”, dejas el pelo doblado y atado con la goma. Puedes retorcerlo completamente y esconder las puntas, o llevarlo suelto por debajo (que a mi juicio es más varonil así).

Dicen que es una tendencia muy hipster, pero a mí me parece que suele favorecer a cualquier chico de pelo largo, incluso si eres heavy-metal. Normalmente se lleva bajo, pero a veces se lo sujetan más arriba (tan alto no me gusta, la delgada línea entre samurai y folclórica se difumina…).

Ejemplos de man bun: 

Jared Leto es un incondicional del man bun, está hecho para él: 

El kiki de Di Caprio en Ibiza:

Beckham, pionero:

Jason Momoa (cómo no, si es super Khal Drogo):

Bradley Cooper: rollo oriental, muy favorecedor.

En cambio, la caracola de bailarina tan elaborada que luce el marido de Elsa Pataky no me gusta. Parece que le han hecho un recogido en la peluquería:

¿Os gustan los hombres moñudos?

El post del viernes: nostalgia años 80 y 90, los dibujos de mi infancia :)

El otro día estaba con mi pareja recordando series de cuando éramos pequeños (nacimos el mismo año) y él estaba totalmente empeñado en que Heidi, Pumuki, Bola de Dragón, Willy Fogg, Los Ewoks, Dartacán, Calimero, Scooby, Los Picapiedra y muchas otras series míticas se produjeron durante nuestra infancia, cuando en realidad se trataba de reposiciones. Me ha entrado nostalgia y he recopilado algunas series que se estrenaron en tve cuando éramos críos. ¡Qué recuerdos!

 1) Alfred J. Kwak (Holanda 1989). Todavía no puedo borrarme la imagen del cuervo-Hitler (Dolf) y del pobre pato con un grillete en el cuello metido en el calabozo tras acusarle en falso de robar un diamante. Por lo demás, el guión es bastante complejo y los dibujos muy elaborados.

Un patito es criado por un topo llamado Henk, que lo recoge tras la muerte de sus padres. Lo más destacable es que esta serie es bastante dramática, y con un alto contenido político: el rey del país no rasca bola (es un león) y el cuervo es una especie de líder fascista acomplejado, que quería someter al reino en una especie de estado cuartelero (con un gran parecido a Hitler, bigotillo incluido). La novia de Alfred es Winni, una patita con collares de mujer jirafa africana.

Salpica chapotea feliz en el agua, no esperes que salga… sólo habrá gotitas :) 

2) Los Fruitis (España 1990). Serie muy divertida pero con un presupuesto un tanto ajustado. He visto algún capítulo en Youtube y los muñecos son bastante planos, en muchas secuencias lo único que se les mueve es la boca, y además, el montaje era en loop, es decir, reciclaban dibujos del mismo capítulo y sólo alteraban el doblaje para dar sentido a la trama.  En cualquier caso, era de mis favoritas, por lo original de la historia, y porque a mí, con cinco años, me parecían unos dibujos a nivel de Disney.

Está ambientada en una isla con un gran volcán donde hay una aldea en la
que viven una comunidad de frutas, frutos secos, vegetales, legumbres y
plantas. Esta comunidad vive tranquila  hasta que comienzan
las sacudidas que produce el volcán, y es entonces cuando Mochilo (un plátano con mochila),
Gazpacho (una piña con acento andaluz siempre de guasa y tocando palmas, en esa época los clichés eran el pan de cada día) y Pincho (un cactus un poco bobalicón) emprenden camino en busca de un nuevo volcán donde
pueda trasladarse todo el pueblo. En su aventura se juntarán con una humana que se llama Cumba. En cada
aventura los personajes resuelven sus problemas en base al compañerismo y
la amistad, a pesar de sus obvias diferencias.

Somos blancos, somos verdes, somos negros y amarillos, somos todos diferentes, estamos muy unidos…

3) Los Trotamúsicos (España 1989). Se repuso en la parrilla de TVE durante diez años, casi más que Verano Azul jaja. Está basada en el cuento de los hermanos Grimm (Los músicos de Bremen), y la protagonizan animales en plan fábula: un burro (Tonto), un gato (Burlón), un perro (Lupo) y un gallo (Coki). La serie muestra el objetivo de sus protagonistas en ayudar
a todo quien lo necesite, el respeto a la naturaleza y el fomento de
los valores morales y éticos de la amistad, pues nunca se separaban y
vivían un sinfín de aventuras los cuatro juntos. Se alojan en un caserón en un bosque cercano a Bremen, que pertenecía a una pequeña banda de ladrones (Chef, Bestia y Tapón).
Tras lograr echar a los malos y ocupar la casa, la serie gira
en torno a sus aventuras en la ciudad y en el bosque.

 Un, dos, tres, cuatro, somos cuatro, y a Bremen vamos con esta canción… ¡Con esta canción!

4) La Aldea del Arce (Japón 1986), de esta serie me acuerdo muy poco debido a mi edad, pero sí de la sintonía (“Ven a nuestra aldea a jugar con nosotros, a jugar con ardillas, a jugar con los osos…”) La adaptación de la canción es de Emilio Aragón y la canta Rita Irasema (en esa época había formado el grupo musical infantil Monano y su Banda).

Shamalele, shamalá, nuestra aldea, es genial…

5) La Corona Mágica (España 1989). Creo que esta serie despertó mi frikismo. Años más tarde me di cuenta del tremendo parecido físico de sus personajes con los protagonistas de Dragones y Mazmorras, pero bien es cierto que la historia no tiene que ver. La Corona Mágica es futurista y está ambientada en un sistema formado por siete planetas, dos soles y doce lunas. El mago del reino, Rahman, se encarga de custodiar la corona mágica, pero la reina Idún, del Planeta Negro, tratará de conseguirla para tomar el control de toda la galaxia. Por cierto, yo también me hice la colección de muñecos de plástico que todavía conservo. Mi favorita es Idún.



6) Mofli, el último koala (España 1986). Reconozco ahora que es una serie de culto, y además está ambientada a principios del siglo XXI con sus pantallas gigantes de plasma y todo. Vi las reposiciones que emitían en la primera cadena a las 8 de la mañana, antes de ir al colegio, pero en el 86 yo ya  había nacido así que también la incluyo. ¿Qué puedo decir de la mítica Mofli? Pues lo mismo que casi todos: PENA Y TRAUMAAAAA.

Mofli tiene sueño / Mofli se ha dormido / Mofli tiene miedo / Mofli se ha escondido / Todos le persiguen, son sus enemigos / Vamos a ayudarle, todos sus amigos.

7) Los Aurones (España 1988). Serie mitiquísima y muy bien realizada. He visto algunos capítulos en Youtube porque recordaba las marionetas con forma de melón y a Poti Poti, pero no mucho más.

Es una producción 100% española, con un presupuesto bastante holgado para la época. Dice mi novio que los decorados parecen  un Belén, pero no hay que quitarle mérito ya que cada capítulo llevaba un trabajo de cientos de horas. De hecho, existe un documental en el que explican cómo se hizo.

Los habitantes del pueblo de Aurón son sus personajes principales, unos
seres pacíficos dedicados principalmente a la agricultura. No valoran
el oro como material precioso, sino como materia prima para la
confección de herramientas para el campo y la cocina. Sin embargo, el
rey Grog ansía el abundante oro del que disponen los Aurones para poder
financiar campañas militares y de conquista, por lo que intentará en
numerosas ocasiones hacerse con él en vano. Cada vez que termina una
batalla contra los súbditos del rey Grog, el pueblo Aurón celebra una
fiesta.

8) Los Osos Gummi. También veía y tenía merchandising de Los Osos Amorosos (Cariñositos en Latinoamérica) pero era una reposición ya que surgieron a finales de los 70. Los Gummi vivían en árboles y comían una especie de frutos del bosque que les hacía saltar y rebotar de manera prodigiosa. Eran parecidos a los Ewoks pero mejor vestidos. Se emitió entre 1985 y 1990. Es una serie Disney, y no todo el mundo se acuerda.

9) La Tía de Frankenstein (1987)  y Cuando Lotte se volvió invisible (Dinamarca 1988). No son dibujos sino series de ficción dirigidas a toda la familia. La Tía de Frankenstein estuvo en mi memoria con imágenes sueltas (la cremallera en la frente, el tipo que nadaba por las alcantarillas y se ponía tibio a cerveza, la sirenita, el hada…) hasta que hace cosa de 10 años logré descargarme la serie original del Emule. En una calidad pésima con píxeles como puños, pero menos es nada. Se trata de una coproducción hispano-austriaca-francesa-checoslovaca (cuando todavía estaban juntas) de finales de los 80. Probablemente hubo alguna reposición posterior, como en el 89 ó 90, ya que recuerdo perfectamente que lo daban por la tarde a la hora de la merienda. He leído en la Wikipedia que Austria la relanzó en DVD en 2008, así que no descarto ir a dar la brasa a la Fnac (en Amazon no la he visto). Actúa Sancho Gracia.

Lotte es una niña pelirroja con el pelo tipo Pumuki, que tenía una hernia umbilical, y si se metía el dedo en el ombligo (me daba dentera tremenda) se volvía invisible. No recuerdo más, ni el canal, ni ningún otro personaje (me suena que podría tener un hermano o un amigo más mayor) por lo que me imagino que la vi en el momento de su estreno en 1988 (con tres o cuatro años).

10) David el Gnomo: qué gran serie por favor. Yo diría que de lo mejor que se ha hecho en España en las últimas décadas. Aprendimos mucho a respetar la naturaleza. Se estrenó en 1985 así que yo vi las reposiciones aunque ya había nacido (y la verdad es que la echaron durante muchos años seguidos, pero la calidad de la serie lo merecía). Hicieron una spin off en 1987 con el juez Klaus como protagonista, pero no era lo mismo. David el médico tenía mucho más tirón. Está basada en los libros de Will Huygen (La llamada de los Gnomos).

 Soy siete veces más fuerte que tú (en proporción), y siempre estoy de buen humor…

Algunos años más tarde, con las cadenas privadas, empezaron a emitir anime a cholón: Ranma, Chicho Terremoto (en mi colegio nos dieron una circular a todos porque Chicho era mal ejemplo por lo salido que estaba), Bésame Lidia, Amor en la Cancha (Sergio y Juana), La rana Raponchi, Sailor Moon, Lupin… Mi madre solía comentar que “los japoneses no habían ganado la Segunda Guerra Mundial pero estaban invadiendo Occidente de esta manera”. Con ocho años no tenía ni idea de lo que hablaba, pero ahora veo que en cierto modo tenía sentido. Además, el contraste de estas series (si me enseñas las bragas meto canasta en Chicho, o las tetas turgentes de Ranma) respecto a los valores que nos inculcaban gracias a Los Fruitis o David el gnomo, eran un choque brutal para la cultura televisiva infantil de principios de los 90. También creo que la selección de series que se emitía en las cadenas privadas durante sus primeros años era  bastante casposa, pero basta recordar algunos formatos como “Goles son amores” (las mamachicho), “JesúsGil y Tal Superstar”, “Su media naranja” para darse cuenta de que iban en la misma línea con buena parte de la programación.  Pero, por otro lado, ahora me imagino que querrían contentar a un público no sólo infantil sino también juvenil. Así que, igual donde veía mal gusto era un mix genial respecto a los ingresos publicitarios de la cadena. Para cultura ya estaban los canales públicos (bueno, ahora ya no).

Recuerdo otras series frikis como Biomán (la cual inspiró para hacer los Power Rangers) o Dinosaurios (¡Tú no mami!); programas como Cajón Desastre, Club Disney, Xuxa Park, el presentador Pedro Simón (¿qué habrá sido de este hombre?) el concurso cultural en el que daban gallifantes (Juego de Niños), y el programa Sopa de Gansos de Rosa León.

“La Ruta Quetzal” era una aventura muy emocionante que echaban durante los veranos, ¿os acordáis? El aventurero De la Cuadra Salcedo siempre llevaba unas botas de ante marrón impecables y la camisa recién planchada. Fran de la Jungla sería su némesis. También me acuerdo de “El tiempo es oro” presentado por Constantino Romero (qué nervios durante las consultas a contrarreloj en las enciclopedias), “Cifras y Letras” de Elisenda Roca, cuyo premio eran unos diccionarios de la RAE (ahora sería impensable), “El precio justo” de Joaquin Prats o la reposición del “Un, Dos, Tres” presentada por el fallecido Jordi Estadella. Luego vendrían “El Juego de la Oca”, “La noche de los castillos”…  Analizando la programación en esa época y la televisión que se hace ahora, la verdad es que dan ganitas de llorar…

De hecho, había un programa que me dejó bastante huella, pero para bien: “El rescate del talismán”, patrocinado por SEGA y emitido del 91 al 94 en tve1. Usaban la técnica de realidad aumentada con pantallas croma, era un pasote para esa época.

Una anécdota bastante reciente, al hilo de todo esto de la tv nostalgia, es que Teresa Rabal era mi ídolo de la infancia. En 1989 su circo llegó a la ciudad durante las fiestas patronales, pero no hubo manera de conseguir entradas. Hace unos tres años, lo retomó y montó la carpa en las cocheras del metro de Cuatro Caminos (Madrid). Mi novio me llevó a verlo como una sorpresa. El momentazo de cantar “Veo Veo” fue un subidón.

¿Cuáles eran vuestras series o dibujos favoritos?

Fuentes: Wikipedia, Wikimedia y Vayatele.com

Cómo guardar en buenas condiciones una peluca para los restos

Fuente imagen: www.free-style.es

Bueno, tampoco se puede prometer la luna, porque el pelo humano se descompone aunque haya sido procesado y fumigado químicamente para poder elaborar una peluca o un parcial. Pero sí que hay trucos para poder guardar sistemas durante meses (e incluso años) en las mejores condiciones posibles. Este post se me ha ocurrido tras una mañana de lo más movidita atendiendo a la clientela. ¡Cómo se nota que Madrid está volviendo a la normalidad tras las vacaciones!

Una de nuestras clientas, una abuelita adorable, está al cuidado de su hijo en paro y también de una nieta con su pensión. La situación económica sigue bastante mal, aunque ya se hable de recuperación y de “brotes verdes” (menos mal). Para poder ahorrar en peluquería, había literalmente desempolvado una peluca sintética, pero la fibra estaba totalmente replegada hacia la base. Hemos estado mirando detenidamente el problema y no tiene solución (cuesta más arreglarla que una nueva). -¡Cómo que no se puede hacer nada! ¡Si me costó por lo menos cincuenta mil pesetas! +¡¿Trescientos euros esta peluca?! – No, hija, no, cincuenta mil pesetas, ¡la tengo desde antes de que vinieran los euros!

Por tanto, una peluca, aunque sea sintética, después de 14 años (como mínimo) metida en una bolsa de plástico del supermercado se deteriora. Y ya no tiene arreglo.

También ha consultado otra señora por lo mismo, pero sobre pelo natural. Traía un postizo casquete (bisoñé) de hace por lo menos veinte o treinta años, que pensaba reciclar para ir a la boda de su nieto. No nos hemos atrevido a meterlo en el agua, ya que no se sabe realmente cómo puede reaccionar la cutícula después de todo este tiempo (y a lo mejor no es remy). Incluso desprendía un ligero olor a rancio (y un poco ácido) por la descomposición de la queratina. No es cosa de lavarlo, sino del avanzado estado de descomposición de las células del pelo.

Por tanto, si quieres guardar una peluca (sobre todo si es sintética) o si quieres almacenar tanto pelucas como parciales de pelo natural durante un tiempo indefinido (para tenerlos de sustitución por si acaso, o simplemente de recuerdo) sigue estos consejos. Con las extensiones lo puedes hacer también, por si algún día te apetece salir con el pelo largo.

Fuente imagen: http://hogar.uncomo.com/

Pelo sintético: métela siempre limpia y seca en su caja o en una caja grande para que no se aplaste. Antes de guardarla, dale la vuelta (la base que quede por fuera, como ves en la foto de arriba del todo) y mete bolas de papel de periódico para que absorba la humedad. Si el trastero es especialemente húmedo, incluye también una bolsita de sílica o una bolsita de tela con arroz. Ponle la redecilla para que no se despeine.

Si es pelo natural, aparte del párrafo anterior, antes de introducirla en la caja, métela en una bolsa de tela (las fundas guardapolvo que vienen con los bolsos van genial). Guárdala bien lavada, seca, cepillada y con una trenza si es de pelo largo o muy largo. Además del papel de periódico, bolsita de gel de sílica o un saquito de tela de arroz, incluye también una bolsita de lavanda para ahuyentar a las polillas o insectos que pudieran verse atraidos. También puedes meter bolas de alcanfor, naftalina… pero no sobre el pelo, sino en la caja junto a la bolsa.

Cada X meses, si te acuerdas, sácala para ventilarla y guárdala de nuevo poniendo papel, arroz o lavanda nueva en su interior. No la metas en una bolsa de plástico, tienes que dejar que transpire, no que se condense la humedad del ambiente ahí dentro.

A mí me gusta acumular trastos y cacharros por doquier, ni sé lo que tengo. Mi trastero es como una partida de Tetris estando de borrachera. Reconozco que me sobra el 80% de lo que guardo, y con las pelucas sintéticas me pasaba lo mismo. Así que, si tenéis alguna de la que os habéis cansado ya (y no está rota ni sucia, aunque sí puede estar usada) o habéis comprado alguna que finalmente no habéis ni estrenado (sobre todo de las pelucas sintéticas que cuestan 30 ó 40 euros y pasa un poco como la ropa que te compras pero no estrenas) hay bancos de pelucas gratis en cada ciudad, normalmente están genstionados por la AECC, y se prestan a mujeres en tratamiento de quimioterapia de limitados recursos económicos.

Ranking: Top 10 de mis ídolos capilares :)

No hace falta explicar mucho esta entrada, se trata de una recopilación de mujeres y hombres famosos (cine, literatura, historia, política, música…) que aparte de talento (bueno, no en todos los casos) destacan también por el pelazo. ¡Ay, quién pillara esa genética!


Top Ten:

Puesto 10: Sofía Vergara, actriz espectacular de espectacular pelazo.



Puesto 9: Shakira (cantante internacional) rubia, morena, pelirroja, liso o rizado, da igual, porque siempre es melenón.

Puesto 8: Dr. José Miguel Gaona (psiquiatra forense, investigador y escritor). Me encanta su pelito. Bueno, en realidad me encanta todo él, así en general.

Puesto 7 -  Triunvirato capilar: Oyarzábal, Güemes e Iglesias  (políticos españoles + pelazo).




Puesto 6:  Rocío Carrasco (presentadora de televisión e hija de la cantante de copla Rocío
Jurado). ¡Se rapa los laterales y aún así tiene una coleta tan gruesa como el brazo de un niño de dos años!


Puesto 5: Julian Assange (Fundador de Wikileaks, personaje histórico, y, para mí, mito erótico).

Puesto 4: Margarita Cansino, aka Rita Hayworth. Tuvo que hacerse la depilación
eléctrica “definitiva” de aquella época porque el nacimiento del pelo le llegaba casi hasta las
cejas.



Puesto 3: Lucía Etxebarría: periodista, escritora, guionista, Premio Planeta, Premio Nadal, Premio Primavera de Novela y melenón.




Puesto 2: Aaron Taylor Jhonson – actor protagonista de Kick Ass, Savages, Godzilla, Ana Karenina… Su melena podría competir con la del león de la Metro. Tiene 23 años. cuando Cumpla 30 veremos si la genética se lo respeta. De momento, es un niño ideal.

Puesto 1: Sissí Emperatriz (Elizabeth de Austria).  Su cabello era una cuestión de Estado. Convirtió a su
peluquera en uno de los trabajadores mejor pagados de la
corte, eso sí, dedicación full time.
El pelo le llegaba a los tobillos, era rubio natural, pero se lo teñían de castaño.

Bicarbonato sódico para suavizar el pelo de prótesis capilares y pelucas?

Lo he leído en varias ocasiones, pero nunca lo he probado. No sé si atreverme a hacerlo, pero dicen que el resultado es muy bueno.

De hecho, hay un foro británico de pelucas y alopecia (heralopecia.com), en el que hablan de dejar la peluca (sintética o natural) sumergida durante dos horas en agua tibia con media taza de bicarbonato de sodio, para que el cabello quede mucho más suave y manejable (como nuevo, vaya).

Químicamente, el bicarbonato de sodio tiene un ph muy alcalino (9) y hace que las cutículas se abran de par en par. Para contrarrestar esto, mucha gente lo combina con vinagre de manzana (ph 3), ya que es un ácido natural y “las cierra”. De hecho, muchas personas con cabello muy fosco por los rizos (o directamente afro) hacen este truco para evitar el encrespamiento.

Insisto, no lo he probado, pero no descarto hacer la prueba con alguna de mis pelucas sintéticas que están ya hechas trizas por el uso.

Instrucciones
1) Cepilla concienzudamente el sistema para quitar cualquier enredo por muy pequeño que sea.
2) Echa una cucharada de café de bicarbonato de sodio (el antiácido de mesa, para las indigestiones) en el champú y lava la peluca, la prótesis o el parcial como de costumbre.
3) Aclara con abundante agua tibia. Hay personas que en lugar de mezclar el bicarbonato con el champú, sumergen la peluca, la prótesis o el parcial en el lavabo y echan dos cucharadas por cada medio litro de agua. Si te decides, ten cuidado, ya que las cutículas abiertas tienden a enredarse.
4) Las mascarillas capilares tienen un ph más bien ácido (5.5) por si prefieres hacerlo de manera tradicional en lugar de aventurarte con el vinagre de manzana (ph 3). Ahora bien, si te atreves a hacer el proceso completo, mezcla una parte de vinagre con cuatro de agua en el aclarado.

Si lo probáis, enviadme un comentario con la experiencia por fa :)

Psoriasis y ciclo menstrual: los cambios hormonales y la psoriasis en la mujer

anabelenrivero.com/verdades-verdaderas-sobre-la-menstruacion/

Lo sospechaba pero este mes lo he confirmado. No sólo estoy sincronizada con la aparición de granitos en la zona de cuello y barbilla, así como la pulsión por el dulce (atracones nocturnos) y por el crecimiento monstruoso de las tetas (en serio, probablemente se me hinchen más de una talla completa), que en mi caso particular, la psoriasis no responde exclusivamente a períodos de estrés o de ansiedad o porque sí, sino que experimento lesiones nuevas apenas unos días antes de la regla. Es decir, los cambios hormonales me afectan también. No se sabe con certeza, pero debido a que la piel se ve directamente afectada por las hormonas sexuales (sobre todo por estrógenos y andrógenos).

Según un estudio publicado en el año 1998 por Mowad MC, DJ Margolis, AC Halpern, Suri B, M Synnestvedt, Guzzo CA:

Afortunadamente, en mi caso, salvo algunas excepciones (sobre todo durante la adolescencia) mi psoriasis es bastante leve y soportable. De ahora en adelante me tengo que mentalizar de que aparte de los calambres abdominales, los granitos, estar más borde que Drácula, las ganas de calzarme una tarta de chocolate para merendar y de hincharme como un pez globo, tambien voy a lidiar con algún brote de psoriasis durante esos días. Y casi que tengo que dar gracias, porque podría tener algo realmente grave de salud como padecer hipertensión, diabetes o cáncer. He vuelto a ser disciplinada con la onagra y con el molkosan. De hecho voy a empezar también con omega 3 (he leído que este tipo de suplementos se receta junto con el tratamiento tópico) y voy a retomar la cola de caballo (que es diurética, depurativa y además dicen que previene la artritis, otra enfermedad autoinmune también relacionada con la alopecia areata y psoriasis). Ya os contaré qué tal :)

¿Por qué el pelo de la cabeza no para de crecer mientras que el resto no?

Esta es una pregunta que nos hemos hecho todos, es más, hay varios record guiness (sobre todo mujeres orientales) cuya melena sobrepasa los tobillos y necesitan ayuda para lavarlo. Pero, ¿por qué el pelo de la cabeza puede ser tan largo o muy largo, y el vello corporal tiene una largura predeterminada mucho más corta? No es exactamente que tenga un límite a los X centímetros y pare de crecernos, sino que es debido a la duraciónde los ciclos de crecimiento.

En la piel, cuando un folículo está activo y crece, se denomina fase anágena / catágena, y cuando “muere”, se denomina fase telógena (aunque antes de caer se produce un período de latencia que puede durar días o meses). Es precisamente la duración de estas fases lo que determina la la largura del pelo en general, por el ejemplo, el pelo de la cabeza posee un límite de crecimiento que oscila entre los 2 y los 8 años. La largura depende de cada persona y de su predisposición genética.

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