Truco para aliviar el picor por la psoriasis

Foto:  bellayconestilo.com/2014/04/postquam-cosmetic.html

Ahora que parecía que el caloret nos estaba dando tregua en Madrid, de hecho ayer del viento huracanado casi se me va a la mierda la pérgola (y no es para bromas, hay varios heridos por ramas de árbol), resulta que me ha salido un minibrote de psoriasis en cuello, escote, axilas y tobillo derecho. Aparte llevo con los empeines reguleros todo el verano, no acaba de quitarse del todo. Este año nada de havaianas ni de sandalias abiertas, me lo he pasado con alpargatas y ya cansa. 

Normalmente las lesiones no son muy exageradas, y apenas tengo molestias, pero esta vez me pica cosa mala. En invierno suelo empeorar un poco, pero en verano me da bastante tregua.

Aunque pique es importante no rascarse y bla bla bla. Obviamente esto es por nuestro bien, ya que me he hecho hasta sangre. Aparte que la psoriasis no deja de ser un problema inflamatorio y si tienes las manos / uñas sucias puedes provocarte infecciones. Pero para quien sufre este “inconveniente” en “sus carnes” y le pica la vida misma, es un incordio tener que aguantarse. Mi paciencia tiene un límite, como todo.

PERO tengo un truco. Tenía por casa una crema de Mercadona para piernas y pies (que compré hace años y casi nunca había usado) con efecto frío y olor como a mentolado (a vicks vaporub). Mano de santo. Seguramente está ya descatalogada (y caducada en mi caso, pero me calma).

Seguro que podéis encontrar algo por el estilo, o si no, en la farmacia. Como me va bien tuve la tentación de echarme pasta de dientes, pero mejor no, demasiado fuerte.  En Postquam veo que hay algo similar que me voy a pillar. No sé si venden también a clientes finales, me parece que sólo a profesionales. Pero lo distribuyen en muchas tiendas de productos de peluquería y cosmética.

Espero que este consejo os alive un poquito :-)

El post del viernes: Amy Schummer

Hay algo que odio más que la idea de levantarme al amanecer, correr 8 kilómetros y darme una ducha fría después: hacer planes para salir dobles parejitas a cenar o al cine. Lo siento, no puedo. Estoy en plan ermitaño total. Llamadme muermo y aburrida pero sólo las personas que trabajan cara al público durante toda la semana entienden que los días libres se puede dedicar una a la vida contemplativa sin problemas: leer, pasear, hornear muffins, mirar fijamente a la pared… De vez en cuando me toca hacer un esfuerzo “mainstreaming” y dejarme ver por centros comerciales u otros lugares de ocio…

La última vez que quedé en plan parejas la película tenía que ser la de los Minions por cojones (cuatro adultos que ya hemos cumplido 30). Seguramente es muy buena y muy divertida, pero mire usté, yo no pago 8 pavos para verla. A lo mejor si tuviera siete años o fuera muy aficionada a la animación 3D… Eché un vistazo rápido a los estrenos de cartelera y a la valoración de Film Affinity para poder ofrecer una alternativa al plan inicial. Me llamó la atención “Y de repente tú” (Trainwreck) de Amy Schummer. Pensé: es una peli en línea gamberra con “La boda de mi mejor amiga” (Bridesmaids), tenía buenas críticas. Coló por comedia romántica. Y aunque ese género no es de mis favoritos para ver en gran pantalla, me libré de los bichos amarillos y de, lógicamente, una sala llena de niños.

Quitando la putada incomodidad de ver “Y de repente tú” doblada  (me he vuelto muy maniática y esnob con eso)  fueron casi dos horas que se me pasaron muy deprisa. Es ligera, divertida y te echas unas risas. Me sorprendí al ver que la actriz no tiene nada que ver con el estereotipo de protagonista de este tipo de películas como puede ser Cameron Diaz, Anne Hathaway, Katherine Heigl… Pero tampoco se ciñe al rollo Renne Zelwegger ni al de Jennifer Lawrence, simplemente es una chica normal. Inclusive en las primeras escenas pensé que no era para nada fotogénica.

La película va de una periodista que tiene que escribir un artículo sobre baloncesto y conoce a un traumatólogo que tiene una consulta para rehabilitación de deportistas de élite lesionados. El argumento es simple, pero lo genial es el guión con humor gamberro tipo “La novia de mi mejor amigo”, pero con mucha más clase y más dosis de ingenio.

Busqué información sobre esta chica porque ya os digo que su físico no es a lo que estamos acostumbrados de la factoría Hollywood, y resulta que empezó como monologuista para la televisión. Desde hace tres años cuenta con su propio programa de monólogos, entrevistas y sketches: “Inside Amy Schummer”. No tiene desperdicio. Os invito, si tenéis tiempo, a que lo veáis. Además son capítulos de 20 minutillos, que se pasan muy rápido. Estoy terminando la tercera temporada y no llevo ni dos semanas…

Este video clip forma parte precisamente de la promoción del estreno de la tercera temporada (abril), y es lo mejor que he visto desde los videoclips de Berto Romero. Es una parodia de la tendencia de lucir culazo en los videos musicales, especialmente el rollo Nicky Minaj. No está subtitulado, pero se entiende fácil. Quizá si se os da bien el inglés y sois sensibles pueda resultaros desagradable e incluso ofensivo (el título es Milk Milk Lemonade; con esto os digo todo). Para mí es genial. No he superado todavía la fase en la que no me  haga gracia lo de caca culo pedo pis. Lo rezonozco.

El post del viernes: Amy Schumer

Hay algo que odio más que la idea de levantarme al amanecer, correr 8 kilómetros y darme una ducha fría después: hacer planes para salir dobles parejitas a cenar o al cine. Lo siento, no puedo. Estoy en plan ermitaño total. Llamadme muermo y aburrida pero sólo las personas que trabajan cara al público durante toda la semana entienden que los días libres se puede dedicar una a la vida contemplativa sin problemas: leer, pasear, hornear muffins, mirar fijamente a la pared… De vez en cuando me toca hacer un esfuerzo “mainstreaming” y dejarme ver por centros comerciales u otros lugares de ocio…

La última vez que quedé en plan parejas la película tenía que ser la de los Minions por cojones (cuatro adultos que ya hemos cumplido 30). Seguramente es muy buena y muy divertida, pero mire usté, yo no pago 8 pavos para verla. A lo mejor si tuviera siete años o fuera muy aficionada a la animación 3D… Eché un vistazo rápido a los estrenos de cartelera y a la valoración de Film Affinity para poder ofrecer una alternativa al plan inicial. Me llamó la atención “Y de repente tú” (Trainwreck) de Amy Schumer. Pensé: es una peli en línea gamberra con “La boda de mi mejor amiga” (Bridesmaids), tenía buenas críticas. Coló por comedia romántica. Y aunque ese género no es de mis favoritos para ver en gran pantalla, me libré de los bichos amarillos y de, lógicamente, una sala llena de niños.

Quitando la putada incomodidad de ver “Y de repente tú” doblada  (me he vuelto muy maniática y esnob con eso)  fueron casi dos horas que se me pasaron muy deprisa. Es ligera, divertida y te echas unas risas. Me sorprendí al ver que la actriz no tiene nada que ver con el estereotipo de protagonista de este tipo de películas como puede ser Cameron Diaz, Anne Hathaway, Katherine Heigl… Pero tampoco se ciñe al rollo Renne Zelwegger ni al de Jennifer Lawrance, simplemente es una chica normal. Inclusive en las primeras escenas pensé que no era para nada fotogénica.

La película va de una periodista que tiene que escribir un artículo sobre baloncesto y conoce a un traumatólogo que tiene una consulta para rehabilitación de deportistas de élite lesionados. El argumento es simple, pero lo genial es el guión con humor gamberro tipo “La novia de mi mejor amigo”, pero con mucha más clase y más dosis de ingenio.

Busqué información sobre esta chica porque ya os digo que su físico no es a lo que estamos acostumbrados de la factoría Hollywood, y resulta que empezó como monologuista para la televisión. Desde hace tres años cuenta con su propio programa de monólogos, entrevistas y sketches: “Inside Amy Schumer”. No tiene desperdicio. Os invito, si tenéis tiempo, a que lo veáis. Además son capítulos de 20 minutillos, que se pasan muy rápido. Estoy terminando la tercera temporada y no llevo ni dos semanas…

Este video clip forma parte precisamente de la promoción del estreno de la tercera temporada (abril), y es lo mejor que he visto desde los videoclips de Berto Romero. Es una parodia de la tendencia de lucir culazo en los videos musicales, especialmente el rollo Nicky Minaj. No está subtitulado, pero se entiende fácil. Quizá si se os da bien el inglés y sois sensibles pueda resultaros desagradable e incluso ofensivo (el título es Milk Milk Lemonade; con esto os digo todo). Para mí es genial. No he superado todavía la fase en la que no me  haga gracia lo de caca culo pedo pis. Lo rezonozco.

¿Hay que cambiar la mascarilla / champú / acondicionador cada x tiempo? ¿Dejan de hacer efecto?

Imagen: www.elmundotoday.com

Esto es como todo: cada persona y cada pelo (al igual que cada peluca y cada prótesis capilar) es un mundo. De hecho, dos mazos de pelo (diferente ADN) con el mismo proceso químico (si es que lo llevan, pero al menos el fumigado) y aplicando la misma cosmética en las mismas condiciones, a uno le puede ir genial y al otro fatal. Esto suele pasar cuando la materia prima tiene origen biológico, ya sea piel, pelo, plumas… Me pasó el otro día con el sofá. Mi madre me recomendó un producto que le va de genial al suyo (le echa Nivea, vaya). El mío debe de estar teñido con otro producto y en la zona de prueba (menos mal que lo hice atrás) se ha quedado un cerco. Fui a una tienda de muebles para que me aconsejaran y me han recomendado una crema específica. ¡Espero que se arregle!

 Se dice que es bueno cambiar de mascarilla cada 3 ó 4 meses porque si no, el pelo “se acostumbra” y deja de ser efectiva. Aunque hay muchas personas que usan una determinada marca desde hace años, siempre la misma, y no lo notan ni mejor ni peor (que si hicieran la prueba con otro producto igual sí ven la diferencia, pero como siempre existe el riesgo de liarla parda). No he encontrado información científica respecto a esta supuesta “tolerancia o resistencia” que muestra el pelo frente a los cosméticos suavizantes, de hecho dudo mucho que se “acostumbre” de veredad (el pelo en sí, no hablo de la piel del cuero cabelludo). Lo que es el producto, por ejemplo una mascarilla, no deja de “hidratar” a no ser que le hayan cambiado la fórmula (porque ojo, los fabricantes no tienen por qué informar de los cambios a los consumidores, y muchas veces cambian la composición para mejorarla o abaratarla). PERO la estructura del pelo sí va cambiando con el tiempo, es decir, se oxida y se va descomponiendo, por lo que cambian sus necesidades (hablo de prótesis y pelucas especialmente, que no se sanean). Si mi pelo se mantiene igual, el profucto va a hacer el efecto igual. Pero si lo alteramos: uso de secador o plancha, dar tinte o mechas, piscina, playa, simplemente mudarnos a una zona en la que el agua de la ducha es muy dura, otro clima, humedad… puede que esos productos no dejen de funcionar, sino que sean insuficientes en este nuevo caso.

Cambiar de marca o de gama es importante cada x tiempo en función de cómo cambian las necesidades de nuestro pelo. Y por supuesto la previsión es la clave. Ejemplo:

Una peluca que está nueva, con su hidratación de serie, si le pones aceite cada día lo verás más apelmazado y sin movimiento. En este caso es mejor empezar con un sérum más ligerito que lo hidrate bien pero que lo deje más manejable, o con un aceite capilar de uva que lo nutre pero no aporta peso molecular al pelo.

Imagínate que te aburres del color y te das un tinte o unas mechas. En este caso sí estaría justificado darle argán (que además lo protege) o productos más hidratantes en sérum, mascarilla y por supuesto champú específico para cabellos teñidos. Llega el verano, te trasladas a una zona húmeda, con agua dura, obligatorio protector solar para el pelo, y quizá un spray sérum en plan más concentrado (como los 10 en 1).

Empieza el otoño y te da por usar todos los días la plancha, importante que le pongas antes un termoprotector en spray. Sí, ya sé que al final te juntas con 25.000 frascos en casa pero tampoco hay que complicarse mucho la vida ni rasgarse las vestiduras. Todos pecamos de exceso en algo, no creo que haya nadie que sea al 100% espartano. La que no tiene 20 pares de zapatos compra bisuta que luego ni se pone (servidora), la que no acumula pashminas o bufandas colecciona colonias y cremas para la cara…

Tampoco hay que liarse mucho:

Para empezar: champú hidratante, mascarilla hidratante y sérum para las puntas (en seco). Si ves que las puntas se ponen más feas o el pelo está más seco por el roce, añade un aceite tipo argán.

Verano: Protector solar y mascarilla más intensiva (las orientadas a pelo permanentado o teñido funcionan).

Si lo planchas: protector térmico. Siempre.

Si lo tiñes: champú y mascarilla específica para cabellos castigados o teñidos.

Si ves que el pelo se enreda más de lo normal o tiende más a encresparse o no responde bien a los cosméticos que has ido aplicando durante toda su vida útil, hay tratamientos de “choque” intensos. Por ejemplo aceites milagrosos, ampollas de suero, keratina termosellada…

NUNCA, NUNCA, NUNCA hagas esto:

– Aplicar productos orientados a “tratamiento”:  fortificante, equilibrante, antigrasa, anticaspa, más volumen (aunque de todos estos el anticaspa es lo menos malo).

– Aplicar cosméticos de herbolario.

– Aplicar champús de farmacia para cuero cabelludo sensible.

– Exponer el pelo a cosméticos que son para aclarar, pero dejarlos sin aclarado.

– Aplicar aceites o mascarillas en la raíz o base de los sistemas (donde está el anudado).

– Aplicar aceite en el pelo e irte a tomar el sol a la playa o piscina (sin sombrero).

– “Lavar” la prótesis o peluca sólo con agua y mascarilla, de manera sistemática. O peor: si se deja http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2015/07/se-puede-lavar-un-parcial-una-protesis.html


 

La nueva peluca de Emilia Clarke (Khaleesi Juego de Tronos) para la 6ª temporada

La actriz Emlia Clarke nos regala esta maravillosa instantánea en su perfil de Instagram, justo en el momento en el que le prueban su nueva peluca para encarnar a la gloriosa Daenerys Targaryen, Khaleesi, Madre de Dragones, en Juego de Tronos (que por cierto acaba de iniciar el rodaje de su sexta temporada en España).

Parece monofilamento, pero del finito, seguro :)

Su Instagram es: @Emilia_Clarke

Sufrir psoriasis podría aumentar el riesgo de padecer depresión

Kim Kardashian no tiene problema en mostrar su psoriasis

En lo primero que he pensado al leer el titular de la noticia es: “Claro, esto lo explicaría todo”. NO. Tratar de justificar esto en mi caso es MAL. FATAL. La única culpable de mis complejos por el pelo (areata) y de mis depresiones soy yo  (diagnosticadas, pero en mis peores momentos no quise ni ir a terapia ni medicarme en contra del criterio médico) porque no admití ningún tipo de ayuda: convertí la depresión en mi zona de confort para no hacer ni el huevo, y además, me encantaba autocompadecerme y regodearme en el “terrible sufrimiento de mi existencia”.

Entiendo que haya personas que genéticamente son más proclives a sufrir depresiones o que les afecten más las cosas. Esto pasa con todo. También tengo más tendencia a engordar que mi metabolismo a los 16-18 años, ¿entonces esa es la excusa perfecta para justificar mi sobrepeso? JA. Me sobran 10 kg porque como lo que no debo y no me da la gana de ponerme en serio a hacer dieta, ni mucho menos ir al gimnasio. Hay personas que pueden comer todo lo que les dé la gana, incluso fast food y repostería, sin engordar ni un gramo. Esto no es ni por asomo, mi caso personal. Hoy en día no es posible ir en contra de nuestra genética en muchos casos peores, como por ejemplo el cáncer (cuando es hereditario). En muchas ocasiones sabiendo que eres portador del gen es incluso difícil de evitar (aunque en mi caso siempre puedo hacer lo que Angelina Jolie, mientras pueda asumir económicamente toda la cirugía). También hay otras condiciones como puede ser la alopecia androgenética que si te toca en la lotería de los genes te ha tocado (aunque hay tratamientos que a veces funcionan bien, y puedes retrasar lo inevitable).

Me niego a que en mi caso, aunque los médicos de la Academia Americana de Dermatología hayan concluido que tengo un mayor riesgo de padecerla que otras personas, la depresión oscile sobre mi cabeza cual espada de Damocles, sin yo hacer absolutamente nada por evitarlo. “Mira, es que por genética tengo el hígado delicado y si me bebo dos copas voy más ciego que una rata camboyana, ¡no lo puedo evitar, es mi naturaleza”. Pues modérate un poco, coño, bébete una coca cola. O como dice este chiste de humor negro que a mí personalmente me hace mucha gracia: -Yo es que soy más de aquí te pillo aquí te mato. +¿De relaciones cortas? -No, de psicópata.

Así me autojustificaba en el año 2005 ó 2006, mi edad oscura: estoy de mal humor y muy triste porque se me cae el pelo, asi que tengo patente de corso para torturar psicológicamente a la gente que me quiere ayudar, castigándoles con el látigo de la amargura, la tristeza, la indiferencia y el desprecio. De vez en cuando, subida a la montaña rusa de las emociones locas, montaba algún numerito como Stella Reynolds en plan: “¡¡¡Qué sola estoy!!! ¡¡¡Qué sólaaaa!!!”. Porque soy una incomprendida y un alma torturada. ¿De hacer algo como estudiar o trabajar? JA. A ver, que me estoy quedando calva pero no soy idiota, ¿para qué esforzarme con esta excusa perfecta de quedarme metida en casa?

No sé ni como he podido pasar página a eso sin tratamiento psiquiátrico en esa época. Es más, tengo lagunas mentales y hay episodios que ha borrado mi memoria porque sinceramente no me reconozco. Es como si pensara en la vida de otra persona. Eso sí, cada acto (aunque no estés al 100% en pleno uso de tus facultades mentales) tiene sus consecuenccias. He perdido a mucha gente irremplazable por el camino, también oportunidades académicas y laborales. No es que ahora esté mal ni hundida en la miseria, pero a veces no entiendo cómo he podido reinventarme desde cero. En mi caso el año 2007 fue esencial para mi recuperación, porque me incorporé definitivamente al mundo laboral, y esa independencia que te da, así como la satisfacción personal (si trabajas en algo que te gusta, claro) es algo que me dio bastante impulso a la hora de encarrilarme. Aunque también me ha pasado de todo. Posteriormente en 2011 sí hice un tipo específico de terapia que se denomina Coaching y PNL, pero más bien para pulir y limar ciertas secuelas, así como para replantearme mi transición -sin vuelta atrás- a una nueva vida.

Este estudio del que habla la noticia a cargo del Dr. Roger Ho y sus colegas del Centro Médico Langone (NY), afirma que las personas que sufrimos psoriasis podemos tener el doble de riesgo de padecer depresión. Se analizó una muestra de 12382 adultos, y alrededor del 16.5% padecía depresión mayor, esto es correlativo al doble de riesgo respecto a los individuos sin psoriasis.

Para llegar a esta conclusión se han tenido en cuenta los sesgos, como la edad, raza, sexo, IMC, actividad física, alcohol, tabaquismo y otras enfermedades. Aún así el porcentaje es más del 16%.

Sin embargo, y esto es muy importante: no han sido capaces de determinar por qué aumenta el riesgo, es decir, se desconoce el mecanismo causa-efecto.  La hipótesis principal es que se debe al estigma SOCIAL relacionado con las marcas (bastante antiestéticas, de hecho llevo todo el verano con alpargatas para que no se me vean las lesiones de psoriasis) en la piel, y cómo afecta a la autoestima del paciente.

Por tanto, sé que si se hace un estudio científico serio entre alopecia femenina y depresión, pasamos del 16% al 89%, jeje. Pero supongo que sucederá igual con cualquier otro problema dermatológico que afecte a la imagen personal: vitíligo, hirsutismo, hipertricosis, acné, rostro con quemaduras de 2º y 3er grado…

Todo el mundo puede encontrar motivos, de sobra, para estar deprimido. Sobre todo debido al contexto económico: parados de larga duración con familia a su cargo, hipotecas basura, gente que ha perdido su casa, personas que atraviesan una enfermedad sin buen pronóstico, un accidente que te deja postrado en una silla de ruedas de la noche a la mañana, ser refugiado y tener que huir de tu país en patera porque está en guerra… Millones de cosas. El mundo ya es lo suficientemente hostil como para que encima nos machaquemos por un complejo físico que, de una manera u otra, sí tiene solución. Podéis hacer tratamiento médico, auto injertos, pedir soporte psicológico (también hay psicólogos en la SS si no puedes costearlo), pedir ayuda a familiares, amigos, maquillaros la cabeza con las fibras capilares, darle una oportunidad a usar pelucas, extensiones, prótesis capilares. A veces un simple cambio de peinado o de corte de pelo mejora mucho vuestra imagen y es un subidón para la autoestima. Incluso apuntaros a un voluntariado si no tenéis intención de buscar trabajo como ayudar en un comedor social o animar a los niños en un hospital oncológico… ¡La vida es breve y a veces difícil como para encima complicarnos más nosotras mismas!


Fuente: http://salud.univision.com/es/noticias/asocian-la-psoriasis-con-un-riesgo-mayor-de-depresi%C3%B3n

La sombra de la caída estacional de otoño es alargada. ¿Estás tomando tus vitaminas?

Ya en nada nos ponemos en septiembre. Jo. Si parece que fue ayer cuando me estaba comiendo las uvas… Empezamos el último cuatrimestre, la traca final de este año 2015. Retomar la dieta postverano (bueno, yo debería haberla empezado el 1 de enero) y hacer balance de todo. Tempus fugit.

En septiembre-octubre, e incluso principios de noviembre, nos bombardearán como cada año con anuncios de champú, lociones, vitaminas y otros tratamientos cosméticos anticaída: sobretodo en televisión, prensa, radio, banners de internet… En muchas farmacias y parafarmacias habrá comerciales de los mismos laboratorios que, ataviados con bata blanca cual personal sanitario facultativo, se ofrecen a analizar tu cabello GRATIS para recomendarte el mejor tratamiento que se adapte en tu caso (aunque ya lo tienen paquetizado y lanzado al mercado, son unos visionarios).

NO SE PUEDE HACER NADA para mitigar la caída estacional de cabello, especialmente virulenta en otoño, pero sí es verdad que las vitaminas específicas pueden ayudar a que el pelo no predispuesto a caerse esté mejor. Por eso es importante empezar en verano.

Sé que este post ha sido publicado con retraso, pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena: sed disciplinadas, especialmente en estas fechas, con las vitaminas para el pelo. Que luego llega el otoño con la rebaja y sólo oigo el rechinar de dientes…

Por cierto, si quieres leer más sobre la caída estacional del pelo en otoño: aquí
http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2013/09/caida-estacional-de-pelo-en-otono-como.html

El post del viernes: comida italiana

Oh sí. Me encanta comer. Me requetechifla. Sobre todo los hidratos de carbono, por tanto disfruto como una enana con la comida típica de Italia: la pasta, el risotto y por supuesto la pizza. Voy a decir una burrada, pero cuando estuve viviendo en Roma no me quedó un inolvidable recuerdo gastronómico. La comida que probé era muy parecida (por no decir igual) a lo que ya había degustado en restaurantes italianos afincados en España (incluso en las franquicias más cutres). Esto me pasó porque frecuentaba sitios orientados principalmente a turistas y a Erasmus, lo cual, aunque no os creáis que barato, debe de ser lo mismo que ese sucedáneo de tortilla de patata a la huevina, en el peor de los casos descongelada, que en muchas tabernas sirven a los guiris en España (bueno, y a los que no somos guiris también nos puede caer un pincho así por tres euros).

La mejor comida italiana que he probado, de momento, ha sido en Bice (C/ Génova 19, Madrid). Me da rabia haber perdido una parte esencial de la cultura italiana que es su gastronomía. Esto no significa que si no pagas un restaurante de lujo en la Ciudad Eterna no vas a comer bien ni nada de eso. Mi problema fue no contar con un guía gastronomico bueno, y tampoco me dio por investigar más allá de lo que ofrecían a estudiantes y turistas. “Pues no era para tanto”, pensé cuando salí de mi primera pizzería, muy cerca de Piazza Navona. JA. Qué atrevida es la ignorancia.

En mi día a día sí me gusta cocinar este tipo de platos. A mi manera. Reconozco que soy una vaga redomada y para la pizza nunca hago la masa. Compro una torta de aceite (pan de torta castellana) y la abro por la mitad. Me salen dos bases de tamaño mediano (para comer 3 ó 4, o pegarte un atracón de cojones). Para mi gusto es un millón de veces más rico que usar las congeladas, y nada que ver con las chicletosas industriales para calentar en el microondas. Como excepción Buitoni y Dr. Oetker sí merecen la pena.

No obstante, al margen de esta versión poco ortodoxa de la masa de pizza soy bastante más conservadora a la hora de seguir otras recetas, sobre todo para cocer la pasta. Y en mi opinión, ponerle cualquier queso de bolsa para gratinar al risotto, debe ser igual de ofensivo que echarle ketchup a la paella.

Tengo un truco infalible para que la pasta quede al dente. Y no, no es lanzar los tallarines contra los azulejos de la cocina, porque si la pared está churretosa de grasaza se falsea el resultado. El secreto está en las cantidades y en los tiempos: 1 litro de agua por cada 100 gr de pasta. Y cuando se ponga a hervir esperar dos o tres minutos antes de meterla a cocer. Contar 8 minutos y escurrir bien (no laves la pasta recién hecha bajo el grifo). ¡Ah! Y no desperdicies aceite de oliva añadiéndolo al agua, no sirve de nada.

Para el risotto, como lo hago de ciento en viento porque es un plato complejo, congelo pastillas de mantequilla (de estas individuales de marca arias por ejemplo). Se usa mantequilla en lugar de aceite para darle ese toque brillante y meloso.Y ya que ha salido la palabra “brillante”, NUNCA utilizo arroz vaporizado (de los que “nunca” se pasan) ni para hacerlo con tomate a la cubana. Manías mías.

Aquí os paso una receta que he encontrado en un blog de la pizza “deluxe” que hago en casa, una bomba hipercalórica. En este otro proponen las tortillas de maiz que se usan para hacer burritos y fajitas en la comida mexicana, como base de pizza ultra fina, muy light. Que si le echáis un poco de comino y la enrolláis, se convierte en lahmacun.

¿Qué trucos tenéis?


Fuente imagen: www.iiccordoba.esteri.it

El SOP es una de las diez enfermedades que más cuesta diagnosticar

Según un artículo publicado por el diario digital El Confidencial. La verdad es que me ha sorprendido que estuviera en este particular ranking de diagnóstico difíciles, me imaginaba que hablarían de lo típico: lupus, fibromialgia, sarcoidosis… Pues no. Resulta que son: intestino irritable, celiaquía, fibromialgia (no sabía que la OMS la había reconocido), artritis, esclerosis múltiple, apendicitis, lyme, lupus, SOP e hipotiroidismo.
Respecto al SOP explican:

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno endocrino que
causa uno de los desequilibrios hormonales más frecuente en las mujeres:
lo sufren entre el 5 y el 10% de las mujeres en edad reproductiva.
Pero, pese a su elevada prevalencia, su diagnóstico es complejo. Los síntomas son múltiples
y pueden haber sido provocados por muchas otras enfermedades:
alteración del periodo, ganancia de peso, infertilidad, agrandamiento de
ovarios… El signo físico más visible de la enfermedad es la aparición
excesiva de vello pero, de nuevo, no ocurre en todas las pacientes.

Según la página oficial de AESOP, afortunadamente hay médicos especializados, así que si sospechas por los síntomas que padeces SOP (no OP, sino el síndrome), es preferible que acudas a ellos para confirmar o descartarlo. Aquí tenéis la lista actualizada: http://www.aesopspain.org/especialistas/listados-especialistas/


La mayoría son endocrinos o ginecólogos. Sólo destacan a un dermatólogo especialista en SOP, el Dr. Sergio Vañó (Hospital Ramón y Cajal por la SS y Clínica Grupo Pedro Jaén por la privada).

Guía definitiva para secarte bien el pelo al aire – según El País

En verano suelo pasar bastante de usar secador de pelo y cuando vivía en un piso el agua era blandita, así que se me secaba al aire y no me quedaba mal. Encima llevaba el parcial o la prótesis capilar, cuya raices sí que le daba secador con boquilla fina para disciplinarlas un poco, y luego de medios a puntas al natural. 

Con el pelo indio y el ruso no tenía problema, porque era ondulado. Se integraba bien con mis ligeras ondas naturales.  Sin embargo, mi última prótesis parcial de pelo europeo (que está en una caja a la espera de repesca dentro de nada) es lisita cual tabla, así qeu si mi cabello biológico sobresale la largura, al tener las puntas onduladas, se ve muy raro, por eso me lo tengo que cortar bien al ras.

Veo en El País una guía para que te seques el pelo al aire y no te quede mal. Ojo, si tu alopecia es muy avanzada, siempre es bueno dar un toque de secador en las raíces para que coja cierto volumen. Si no, se quedará más apelmazado y pegado, el efecto contrario si lo que buscas es disimular clareos o raya ancha…

Importante: no os echéis fibras capilares si tenéis el pelo de la raiz húmedo, se apelmazan cosa mala.

En mi caso, como ahora me lavo el pelo con agua dura (con mucha cal), use secador o no lo use el resultado es casi el mismo: bastante foscorro. Pero bueno, es verdad que abusar de los secadores también estropea el pelo, lo afina, lo hace más quebradizo y más seco (valga la redundancia). Estos consejos son desde luego muy buenos si querési que vuestra prótesis capilar, parcial de clips o peluca se seque al aire, aunque es importante lo de disciplinar las raíces para que no nos deforme la cabeza por el volumen que coge:

La estilista Yolanda Aberasturi (que no es hija de Andrés Aberasturi, ya lo he mirado) explica en el diario digital  El País lo siguiente:

Es necesario una preparación previa. Después de lavarlo el cabello tiene que estar bien hidratado, así que se impone el uso de acondicionadores y mascarillas. El paso siguiente es aplicar un producto de styling que lo defina y evite el encrespamiento (supongo que se refiere a ceras de peinado, espumas, geles o laca, cosa qe yo no uso porque normalmente lo secan más).

Recomienda los siguientes productos para melena ondulada:

Curls Rock de Tigi (creo que es una espuma), y bifásico de L’Oreal Professionel Sealing Repair. Para el efecto liso, hay que usar un producto que aporte peso y resultado pulido como Tecni ARt Liss Control Smooth de L’Oreal, y evitar los productos que contienen alcohol.

También han entrevistado a Ángel Fernández, director creativo de Inizi@ Hair, y aconseja un activador de rizos en el caso de tener el pelo rizado. Pero si es liso, aplicar un alisador temporal. Lo importante es evitar fórmulas con alcohol como espumas, gomina, laca… Recomienda My Mask o Smooth Esencial de la marca Inizi@ Hair (que para eso es la suya). También recomienda My Touch, que es un acondicionador sin aclarado que aporta mucha hidratatación.

Valeria Costa, directora de la escuela Acuarela Peluqueros, recomienda secar el pelo con toalla sin frotar, para no dar electricidad. A continuación desenredar con púas anchas, a ser posible de madera. Su truco es usar una crema de peinado para evitar el frizz, hidratar y proteger.  Costa explica que en España no hay tradición de usar crema de peinado porque se piensa que solo sirve para ondular. La crema de peinado pertenece al ritual del lavado, ayuda a desenredar, lo deja hidratado y con el frizz controlado”.

Es el turno de réplica de Yolanda Aberasturi (que no es hija de Andrés Aberasturi, ojo), y propone dar la forma con las manos, así, arrugando los mechones y recoger el pelo cuando esté casi seco en un moño de bailarina, para conseguir las ondas. Se pueden conseguir varios efectos si lo trenzamos o si enrollamos mechones con pinzas.

Y si queréis el efecto de coleta espeluznada como rabo de gato erizado, echad un cacito de sal al agua de la ducha durante una buena temporada, jaja, infalible.

Para solucionar el eterno problema de efecto puntas abiertas y descuidadas al dejar que el cabello se seque al aire, recomiendan: “Tratamientos reparadores, como la aplicación de un serum o aceite”, explica Alma Luzón, directora creativa de peluquería Black&White. El más recomendado es el aceite de argán. Hay que aplicarlo una vez que el pelo esté seco.

Por otro lado Valeria Costa desaconseja los serum porque llevan silicona (¿y qué iba a hacer yo sin la silicona? Vamos, me quitáis la silicona y termino como un pelocho).

Por último, un consejo importante, para secarlo al natural no te lo laves por la noche. Mejor por la mañana. Se seca más rápido por el día, no mojas la almohada y tal.  “Lo único que hacemos es dañar el pelo por la fricción y la humedad”, contesta Ángel Fernández a la pregunta de si es bueno meterse en la cama con el pelo mojado. Y tiene más razón que un santo.

Fuente noticia original: http://smoda.elpais.com/articulos/guia-para-secar-bien-el-pelo-sin-secador-al-aire/6686?id_externo_rsoc=FB_CM 

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